MENUDENCIAS 323 (22/4/18 al 28/4/19)

MENUDENCIAS 323 (22/4/19 al 28/4/19)

Aquí tienen la semana 323 de esta serie titulada Menudencias, que no es otra cosa que yo escribir a diario sobre cosas que me ocurren, veo, leo, oigo, barrunto, hablo, pienso, deduzco, etc., en definitiva, de todo un poco. Pero que subo el total (de nueve a diez folios) al blog, una sola vez en semana. Como siempre, cuando pongo algo entrecomillado es porque lo he puesto tal cual estaba en la fuente original. Y si lo pongo tal cual, es porque para mí lo que dice y en el tan corto espacio que lo dice, no tiene desperdicio. Espero que algo les estén gustando estos escritos míos. Muchas gracias por leerme. Ahí van:

 

[Lector, verá que en el blog faltan los escritos de cinco años (cerca de 300 posts), desde mayo de 2012 hasta noviembre de 2017, lo cual se debe a que ha habido problemas a la hora del cambio de web el año pasado. Todavía no tengo claro qué hacer con ellos. Disculpen las molestias y muchas gracias]

22/4/19

En los experimentos preclínicos de los ensayos clínicos, hay que saber varias cosas y entre ellas fundamental es la toxicidad del fármaco en distintos animales, pero sobre todo en ratones ya que las características de dichos animales se asemejan mucho a la de los humanos. Uno de los primeros parámetros a hallar es la DE 50 o sea la Dosis Eficaz 50, o sea la dosis en la que en la que en el 50% de ejemplares se producen los efectos deseados de los fármacos; y también fundamental la DL 50 o sea la Dosis Letal 50, o sea la dosis en que se muere el 50 por ciento de los ejemplares en los que se ha experimentado dicho fármaco. Y también es importante el índice terapéutico que es la relación DL 50/DE 50. Cuanto mayor es este índice, más seguro es el fármaco y por tanto más manejable. Como comprenderán estos datos son claves en los antineoplásicos ya que son fármacos generalmente bastante peligrosos.

La toxicidad a corto plazo sí se suele estudiar bien, pero a largo plazo se estudia mucho menos, incluso en aquellos fármacos diseñados para tomarlos en tratamientos crónicos, pues son muy caros y consumen muchos recursos dichos estudios. En definitiva, lo que siempre digo, que no crean los jóvenes sanitarios que los medicamentos son tan seguros como algunos creen, sobre todo en los tratamientos crónicos pues para nada están muy investigados.

El extrapolar los efectos adversos encontrados en los animales de experimentación durante los ensayos clínicos y preclínicos, es difícil, entre otras cosas porque algunos efectos como las cefaleas o la depresión es difícil de detectar en los animales. Aparte de esto, la diferencia entre la gran variabilidad de los humanos respecto a las especies animales con las que se experimenta, es evidente. Al haber miles de millones de personas, y expuestas a distintos ambientes, bien se puede decir que los ensayos en los animales, son insuficientes. Piensen por ejemplo en la epigenética.

El tiempo medio de desarrollo de un fármaco hasta que se pone en el mercado, suele ser de diez a quince años. Se está intentando disminuir este tiempo, a ver si se consigue acelerar el proceso, pues hay muchas personas que no se están beneficiando de ciertas moléculas debido a los muchos controles que se exigen. Al disminuir el tiempo, también se disminuye el coste.

 

23/4/19

Aunque lo he dicho varias veces, como hace meses que no lo comento, que tengan presente que, ante un nuevo síntoma, deben siempre pensar en los últimos medicamentos administrados, así por ejemplo pueden presentar hirsutismo, alopecia, xerostomía, sialorrea, insomnio, somnolencia, HTA, hipotensión, hipotensión ortostática, tos, diarrea, estreñimiento, atragantamiento, dificultad al tragar, polidipsia, incontinencia, retención urinaria, poliuria, shock anafiláctico, polifagia, anafilaxias, etc., etc.; todos los cuales pueden ser efectos adversos de los medicamentos. Algunos síntomas pueden aparecer al tiempo de haberlos empezado a tomar, mientras que otros muchos aparecen a las pocas horas o días de tomarlos… algunas veces pueden ser peligrosos, algunas veces reversibles y otras irreversibles.

Un objetivo del ensayo clínico en fase I es determinar la dosis máxima tolerable (DMT) durante la cual es eficaz el medicamento y no provoca efectos tóxicos mortales o irreversibles.

Los ensayos de fase II miden sobre todo el tamaño al que reducen el tumor los antineoplásicos. El resultado de estos ensayos es fundamental para ver si se pasan a los de fase II/III. Para otras cosas también se usan estos ensayos, aunque la principal es sobre lo dicho.

En fase III al experimentarlo con más personas una de las cosas es ver más en profundidad la toxicidad y si ésta es menor respecto a los medicamentos que ya hay, y también ver si se pueden cambiar los tratamientos existentes por el de investigación y si se pueden dejarlos como estándares terapéuticos.

También el estudio de las dosis a administrar, empiezan a hacerse en los de fase I. La forma de averiguar la primera dosis a administrar es variada. Hay que mirar en los diversos animales en experimentación qué dosis es la menor que no posea efectos adversos y empezar en humanos por esas dosis, que repito debe ser la menor en alguna de las especies donde se investiga.

A veces se piden dos ensayos en fase II diferentes, en los que se requieren y averiguan distintas cosas, pues todas ellas son necesarias.

En ensayos en fase III, unos son el grupo control y el otro son con las intervenciones a tratar, aunque no sea en combinación sino solo en monoterapia.

 

24/4/19

En oncología, para meter a pacientes en ensayos de fase I, se debe tener en cuenta que el paciente tenga una enfermedad neoplásica cuyo tratamiento actual no sea eficaz con ninguno de los existentes ya en el mercado o que no haya una terapia estándar.

Los pacientes deben tener una función orgánica normal, o sea que no padezcan insuficiencia renal, hepática, etc. Y un buen performance estatus, o sea que el cáncer no haya hecho mella en él. O sea, deben tener autonomía, aunque no puedan trabajar y una esperanza de vida mínimo de tres meses.

Si hay algún tipo de insuficiencia, pueden aumentar los efectos tóxicos al no poder eliminarse el fármaco o bien tal vez puede provocar más lesiones en ese órgano.

Es aconsejable hacer ensayos en pacientes con disfunción de algún órgano para así haber experimentado en aquellas personas que están peor. Pero debe haber mayor control y se deben haber hecho ensayos de fase I en pacientes sin esas disfunciones y estar en esto bastante experimentado, para así después empezar en aquellos con funciones comprometidas.

En fase II se deben reclutar al menos 100 pacientes, aunque pueden formar parte hasta 300 pacientes.

Los controles que se piden son muchos, y encima no hay certeza de si el efecto es producido por el nuevo fármaco y si provocará esos efectos en la población normal o con solo determinados tipos de cánceres.

También en esta fase, el estado del paciente debe tener unos mínimos de calidad de vida para poder hacer ensayos sobre ellos y que le queden un mínimo de tres meses de vida.

Los ensayos en fase III deben reclutar de 300 a 3.000 personas.

Deben tener las características similares a los de fase II, para poder experimentar en ellos. Edad, estado funcional, insuficiencias de función orgánica, etc.

Los hallazgos fortuitos servirán para experimentar en otras ocasiones sobre estas cosas no previstas antes.

El fin de los de fase I es averiguar la tolerabilidad y la farmacología del medicamento en estudio.

 

25/4/19

Hay gente que piensa que por comerse un helado o bien por estar donde hace algo de frío se va a coger un resfriado o una gripe o algún tipo de infección, pero lo cierto es que la generación espontánea no existe, o sea que, si no está el microorganismo causante de la infección presente cuando comemos algo frío o nos entra algo de frío, de la nada no nos puede provocar una infección. Así pues, si uno se toma un helado y otro se toma un café tibio, si en el primero no hay el agente causal sino en el segundo, pues el que tome el helado no le pasará nada, mientras que sí le pasará al que tome el café.

La verdad es que hace unas semanas leí un artículo de mi cuñado en su blog (A la intemperie-El Cultural) que la idea está bastante buena y es que por naturaleza descendemos de caníbales y que somos guerreros por naturaleza, así siempre ha habido y habrá muchas guerras. De todas maneras, hay gente más asesinos que otros, y muchas de estas conductas se permiten durante las guerras. También piensen en Hannibal Lecter, el caníbal asesino. Dice mi cuñado que hoy se ven muchos caníbales de chaqueta y corbata.

Que todavía incluso en España hay asesinos (violencia de género, delincuentes, etc.). Muchas veces el hombre tiende a luchar para derrotar al contrario para quedarse él con el lote al completo.

Esto existe también en los negocios como por ejemplo en los laboratorios farmacéuticos, así el primero que llegue a la meta (el primero que invente y registre un medicamento realmente innovador) ese se lleva el lote completo (del dinero generalmente). Se puede decir que muchas veces no hay sino un lote, así o pierdes o ganas. Igual que en el deporte, de los tropecientos deportistas que hay en cada especialidad, al final de todas las competiciones mundiales, el pódium sólo tiene cabida para tres (el número de Jesucristo) competidores, los mejores del mundo en ese año y hasta el año que viene. Pero serán recordados por millones de personas en todo el mundo durante generaciones como mínimo. Han vencido a todos sus contrarios, usando todas las tácticas para ello, incluidas las psicológicas, llevadas por profesionales especialistas en ello que a su vez han competido con muchos otros para llegar donde están.

Somos competidores por naturaleza y como da a entender mi cuñado el escritor, algunos tienen muy presente el instinto caníbal del que procedemos. La ley de la selva; y que si ésta es posible que sea también la del universo, no tengo ni idea.

Ya dijo Jesucristo que no había venido al mundo sino a enfrentar hermano contra hermano, hijo contra padre, etc., etc. Pero también dijo el Padre desde el principio: No matarás. Y ahí siguen muchos induciendo a las guerras por afán de poder, riquezas y a saber qué otros motivos réprobos más.

 

Hasta aquí por esta semana. Espero que algo les estén gustando estos escritos míos y les sirvan de algo, como por ejemplo para pasar el rato. Muchas gracias por leerme.

Saludos cordiales:

Servando (Blanco Déniz)

Hoy no acabo con una enseñanza de la Biblia pues ya el último día he hablado algo de ello.

Leave a Reply

*

Captcha Garb (1.4)

Spam protection by WP Captcha-Free