MENUDENCIAS 300 (10/9/18 al 16/9/18)

MENUDENCIAS 300 (10/9/18 al 16/9/18)

Aquí tienen la semana 300 de esta serie titulada Menudencias, que no es otra cosa que yo escribir a diario sobre cosas que me ocurren, veo, leo, oigo, barrunto, hablo, pienso, deduzco, etc., en definitiva, de todo un poco. Pero que subo el total (de nueve a diez folios) al blog, una sola vez en semana. Como siempre, cuando pongo algo entrecomillado es porque lo he puesto tal cual estaba en la fuente original. Y si lo pongo tal cual, es porque para mí lo que dice y en el tan corto espacio que lo dice, no tiene desperdicio. Espero que algo les estén gustando estos escritos míos. Muchas gracias por leerme. Ahí van:

 

[Lector, verá que en el blog faltan los escritos de cinco años (cerca de 300 posts), desde mayo de 2012 hasta noviembre de 2017, lo cual se debe a que ha habido problemas a la hora del cambio de web el año pasado. Todavía no tengo claro qué hacer con ellos, aunque estoy pensando en su posible publicación en papel. Disculpen las molestias y muchas gracias]

10/9/18

Como les dije en el Menudencias anterior llevaba un mes frenético y lo compensé con la lectura durante cosa de una semana con el primer tomo de memorias de mi cuñado el escritor (JJ Armas Marcelo), cuyas cosas que escribe son catalogadas como la excelencia. Está fenomenal este libro primero de sus memorias y lo que nunca pensé, está muy enamorado de mi hermana, lo cual quiero agradecerle que lo haya escrito y con tanto amor como lo ha hecho, y eso que en teoría acaba de conocerla cuando llegó a la altura del final del libro del que hablo ahora, o sea sobre 1980, con el paso  a la recién democracia, más bien la transición política o mejor con la muerte de Franco casi acaba el libro.

La verdad que, aunque él dice que pasa mucho de la política, se ve que de eso sabe bastante. Mucho más que yo que prácticamente nunca me ha interesado gran cosa, salvo saber que no había posibles guerras en el país y que la cosa más o menos marchaba bien.

Me han tenido tantos años durmiendo casi todo el tiempo, que perder media hora al día para ver un telediario, me parecía una pérdida de tiempo absoluta. Incluso cuando el atentado a las torres gemelas sólo le di un vistazo de unos dos minutos a la tele para ver qué estaba pasando, así cuando miré y vi la imagen de Colin Powell creo que se llamaba el ministro de defensa norteamericano, vestido con chaqueta y corbata y la imagen como quemada, supuse que nos daban a entender que, aunque estaban en un bunker, no había guerra, pues no estaba vestido de militar como hacía a veces. Y con esto fue suficiente por cómo iba en aquellas fechas cuando dormía tanto y por ello el tiempo que estaba despierto debía aprovecharlo al tope en mis metas.

Y ahora sí me entretiene ver veinte minutos las noticias después de las comidas más importantes mientras troto y de paso veo como digo lo que está ocurriendo en el mundo.

Debo reconocer que la vida de mi cuñado es digna de leerse, y la verdad es que me quito el sombrero ante su tan intensa vida y cómo ha estado siempre entre los más altos del país (y en la actualidad entre los grandes del mundo, aunque esto todavía no sale en este primer tomo). Y encima ha tenido tiempo de estar durante casi todos los días de juerga. Aunque por lo que he deducido en las últimas páginas de su primer tomo de memorias, con mi hermana se controlaron algo sus juergas diarias y se dedicó a trabajar más y ser más responsable. De todas maneras, él siempre dice que tiene setenta años (ahora tiene un par de años más) de vida y veinte años de noches. Y la verdad es que es cierto, no tengo ni idea de cómo puede aguantar tanto alcohol. Aunque ha anticipado un poco que en 1981 sufrió una pancreatitis alcohólica que casi lo manda al otro barrio. Y no me extraña pues si leen el libro verán que está casi de juerga continua y con vodka, aguardiente, ron y cosas similares. Bebía mucho más de lo que yo bebía, y la verdad es que no sé cómo ha llegado a tantos años como los que tiene y con la lucidez que tiene. Es un libro que se los aconsejo. Si son un ciudadano de a pie verán cómo se fragua un líder y encima estando de copas casi continuas. Una especie de Hemingway a mi parecer.

 

11/9/18

Veo que muchísima gente publica libros y libros en papel y sin embargo esto que yo he intentado en varias ocasiones en mi vida, me cuesta a mí tantísimo, es casi un imposible para mí ya que las veces que lo he intentado no lo he conseguido. Incluso a principios del mes pasado parecía que tenía una clara oportunidad de poder publicar dos libros míos en papel, y estaba ya casi todo decidido, por lo que me puse a corregir de una forma frenética para poder acabar los dos libros corregidos, siguiendo unas pautas que le dio un amigo de una buena editorial a un amigo mío para que, basándome yo en eso, así actuara, por lo que como digo pasé un mes de agosto frenético corrigiendo casi sin parar ni para dormir. Pero al final, parece que hice mal las cosas de tal forma que parece que ahora no me van a publicar ningún libro.

Pasé pues de una euforia completa, a una gran desazón. Me quedé casi sin fuelle y se me vino un poco el mundo encima. Lo tenía al borde de la mano y parece que lo hice tan mal, que hasta el amigo de amigo se enfadó con mi amigo de lo mal que yo lo había hecho. Como comprenderán me quedé perplejo, sin saber qué hacer.

Ahora estoy como toda mi vida, intentando poder publicar en papel sin poder conseguirlo. Muchas veces he pasado de intentarlo, de hecho, cuando tan amablemente la ONG Farmacéuticos Sin Fronteras, me permitió poder publicar en este blog, que al final casi se ha convertido en mi blog personal, me quedé enormemente agradecido pues ya tenía dónde poder escribir, y encima en una buena web. Llena de grandes personas, tanto en lo profesional como en lo humano. Tanto es así, que esta ONG recibe cada año un mínimo de un premio importante, y algunos de sus componentes son reconocidos por la sociedad como grandes profesionales y grandes personas. En definitiva, vi las puertas abiertas cuando me dejaron publicar aquí. Por ello estuve unos años sin ni siquiera plantearme publicar en papel, pero cierto día pensé y si intento publicar algo en papel, ya que entre otras cosas estamos saliendo de la crisis y por tanto es posible que lo consiga… de ahí que cuando el amigo dicho me llamó para saludarme, le dije lo dicho que estaba pensando publicar en papel y él me dijo que conocía a uno de una editorial muy buena… y así empezó todo, pero al par de semanas, también se me fue este proyecto al traste. He tenido en esto una mala suerte increíble.

Pero parece que en estos días vuelve a haber una pequeña oportunidad (una esperanza) y que es posible que pueda publicar ahí. Veremos. Dios dirá.

 

12/9/18

Lo que son las cosas, cuando estamos en el trabajo, nos acordamos de las cosas del trabajo, mientras que aquellos que dedican con frecuencia tiempo al ocio, cuando están de ocio se acuerdan de las cosas que deben hacer o decir cuando están en ello.

Yo de normal estoy trabajando, de sol a sol como quien dice, pero, así y todo, hay veces que llevo un ritmo frenético, de tal forma que por ejemplo me paso semanas corrigiendo y lo único que hago en esos días es corregir y corregir (como he comentado en los últimos días). De ahí que no piense en nada más esos días de intenso trabajo. Tanto es así, que ni escribía nada nuevo para no perder tiempo y aparte porque no se me ocurría nada de qué escribir, pues cuando la mente va al tope pensando en una cosa determinada, solo piensa en ello y en nada más. A veces se despista uno, pero muy pocas veces en esos despistes consigue uno material para poder escribir algo nuevo en otro sitio que no sea en lo que está corrigiendo. Y por ello si uno piensa algo interesante, lo debe apuntar donde ponemos las notas para ello, para cuando acabe la obligación actual, poder escribirla entonces con algo más de calma, la necesaria para poder escribir.

De todas maneras, como bien decía uno de sus jefes a mi hermano el cartero, más vale un lápiz chico que una memoria grande. Así pues, todo lo que debemos hacer o decir a alguien, debemos llevarlo apuntado en una libretita que llevaremos en uno de los bolsillos o si usan una bolsa para las cosas que uno lleve, llevarla ahí, pero de tal forma que siempre la tengamos a mano. En mi caso también muchas veces, cuando estoy en otro sitio y recuerdo algo que tengo que decir a alguien o hacer o que es una buena idea para escribirlo en estos escritos diarios (semanales), pues las apunto y matizo bien todas las ideas, pues como suelo decir, no solemos pensar siempre de la misma forma y así si el pensamiento no es uno ya pre-estructurado, sino que es una idea nueva, de ahí que la debamos matizar bien, ya que si no, cuando volvamos a pensar en ella no la recordaremos exactamente igual a como la pensamos antes, de tal forma que no nos acordaremos de muchos (o algunos) matices.

En los sitios muy pequeños, como algunas farmacias, hay que tener muy bien organizado el espacio, así a aquellos que sean novatos en estas cosas, decirles que deben tener siempre algunos lugares reservados para algunas cosas. Así por ejemplo recuerdo en una farmacia que había un pequeño recuadro en la zona dedicada a atender al público que era donde se ponían los pósit con las distintas fórmulas magistrales que teníamos que preparar cada día los farmacéuticos adjuntos.

En otra farmacia, había un pequeño hueco donde ponerme yo a firmar todas las recetas facturadas en el día. En esa farmacia esto era así, pues debía firmar cada día unas dos mil recetas, en lo que invertía una media hora todos los días, quiero recordar.

Cuando yo estudiaba en La Laguna (Canarias, España), mis compañeros de piso me dejaban una zona de la casa para yo poder estudiar ya que siempre en todas las casas en las que estuve yo siempre era el que más estudiaba respecto al resto, con gran diferencia.

 

13/9/18

Las fórmulas magistrales de las farmacias, son unos medicamentos elaborados en las oficinas de farmacia a partir de principios activos comprados específicamente para ello. Así pues, no vale eso de coger un medicamento y adaptarlo a las dosis y características prescritas por el médico. No, se deben elaborar a partir del principio activo específico comprado exprofeso para las fórmulas magistrales.

Recuerdo que en una farmacia le dije esto al jefe, pues allí se preparaba algunas de éstas para niños chicos muchas veces a partir de medicamentos de marca, o sea comprados el medicamento normal y adaptado a las distintas dosis, y cuando me dijo que era uno de los medicamentos más importantes del mercado, le dije: “son niños…”

Recuerdo que tenía otro jefe que preparó una fórmula a partir de una pomada cogida de su farmacia y le puso a la misma, unas barritas de mentol triturado y la envasó en un envase para dichas fórmulas magistrales y ya estaba así hecho el medicamento que le pedían… como ven es algo fatal por todos lados (un fraude), para mi punto de vista, todo ilegal.

En cambio, medicamento oficinal es aquel medicamento hecho en la farmacia como el anterior, o sea a partir de principios activos comprados exprofeso para ello y luego, en lugar de las fórmulas magistrales que solo se pueden dispensar en la farmacia que las elabora, los medicamentos oficinales, se pueden vender en otras farmacias que no los hayan elaborado, sino que se los hayan comprado a un colega que los elabora y luego los pueden vender en otras farmacias sin problemas.

Los medicamentos que se pueden elaborar de una forma u otra de las que aquí me refiero, está claro que están registrados los que se pueden elaborar así y cuáles no, de tal forma que no todo lo que se le ocurra a un médico se puede elaborar, sino que deben ser ya reconocidos y estar en la farmacopea (creo recordar), los que deben venir recogidos cuáles se pueden preparar en las farmacias y cuáles no.

 

Hasta aquí por esta semana. Espero que estos escritos míos les sirvan de algo como por ejemplo para pasar el rato. Muchas gracias por leerme.

Saludos cordiales:

Servando (Blanco Déniz).

Acabo con una enseñanza que podemos encontrar en la Biblia, como lo que dice Jesús de lo que siembras recoges y hay de todo en la Viña del Señor, incluso de entre lo más cercano a Dios, hay malignos, así el demonio es el ángel caído. Yo muchas veces me pienso si a esto también se refiere el dicho de cuanto más arriba (cuanto más cercano al Señor), más grande es la caída. Pues ya sabemos que de normal este refrán se refiere a lo que se considera arriba en este mundo (fama, dinero, sexo, poder, juergas, excesos, etc.), y no en el de los cielos.

Una vez salió un espíritu inmundo de una casa y cuando regresó la vio limpia, recogida y en orden, por lo que fue avisó a otros espíritus como él e incluso peores que él y entraron todos en dicha casa, con lo cual el final de aquella casa fue mucho peor de lo que lo que lo había sido nunca.

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