MENUDENCIAS 270 (12/2/18 al 18/2/18)

MENUDENCIAS 270 (12/2/18 al 18/2/18)

Aquí tienen la semana 270 de esta serie titulada Menudencias, que no es otra cosa que yo escribir a diario sobre cosas que me ocurren, veo, leo, oigo, barrunto, hablo, pienso, deduzco, etc., en definitiva, de todo un poco. Pero que subo el total (de nueve a diez folios) al blog, una sola vez en semana. Como siempre, cuando pongo algo entrecomillado es porque lo he puesto tal cual estaba en la fuente original. Y si lo pongo tal cual, es porque para mí lo que dice y en el tan corto espacio que lo dice, no tiene desperdicio. Espero que algo les estén gustando estos escritos míos. Muchas gracias por leerme. Ahí van:

 

[Lector, verá que en el blog faltan los escritos de cinco años (cerca de 300 post), desde mayo de 2012 hasta noviembre de 2017, lo cual se debe a que ha habido problemas a la hora del cambio de web. Están en ello los profesionales de la ONG (FSFE) a ver si los pueden recuperar. Disculpen las molestias y muchas gracias]

12/2/18

En un libro para ejecutivos leí no hace mucho: “La principal ventaja competitiva es y será hacer las cosas bien.”

Una amiga me dijo que tenía piojos en la cabeza, por lo que le dije que no se preocupara, que fuera a la farmacia donde hay champús y lociones contra ello. Pero que creía que antes debería ir al médico a confirmar que son piojos. Que no se cortara el pelo pues los piojos trepan por los mismos hasta llegar al cuero cabelludo, en donde se alimentan, chupando nuestra sangre. Cuanto más largo es el pelo más les cuesta llegar arriba y por tanto alimentarse con nuestra sangre.

Que hay unos cepillos llamados liendreras que vienen muy bien, para las liendres (o sea las crías de los piojos) y los piojos.

Que pensara que en los colegios los niños chicos están fijo jugando unos con otros, y por tanto se los pegan unos a otros, por tanto, que procurara no tener mucho contacto con las cabezas de otras personas, pues se los podría pegar.

Que no tiene nada que ver la condición social, ni cultural, ni económica, basta con que el que esté a nuestro lado lo tenga y que puedan saltar de su cabeza a la nuestra al contacto entre los pelos. Y ya está entonces uno también contagiado.

A mi cuñado el escritor le encanta viajar y viajar, y suele ir con mucha frecuencia a lugares donde han vivido los personajes de sus novelas, así como los autores de otros libros, como El Gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. Él ama y adora este libro, hasta el punto de que escribió la novela Casi todas las mujeres donde habla y estudia a dicho autor extensamente. Yo creo que ya hablé de esta novela en otro Menudencias cuando me la leí hace un par de años. Le encanta estar donde estuvieron los grandes escritores, así fue a la cafetería donde solía pasar Lampedusa todas las mañanas comiendo bollos y dulces mientras leía novelas. También le gusta ir por las zonas que hablan sus libros… y yo prácticamente no he salido de mi ciudad natal.

Lo bueno y que me agradó, no porque yo supiera que escribo muy bien, que no es el caso, pero sí dijo mi cuñado, que Stendhal no era para nada conocido en su época, pero él sabía que sería muy leído y reconocido en un futuro. Y así ha sido, muchos autores de libros famosísimos en su vida, luego a lo largo de los años y siglos se convierten en humo, en nada; mientras que Stendhal es un clásico total y él ya lo sabía que sería así. A lo mejor era un farol, a saber.

 

13/2/18

He estado mirando unos archivos en pdf sobre cómo hacer para evaluar las distintas características para poder acreditar una actividad y así concederle créditos válidos para las profesiones sanitarias en el ámbito del Gobierno de Canarias para enseñanzas no regladas, y así debe cumplirse:

Si es no presencial la actividad, no podrá abarcar más de cinco horas semanales de tal forma que si una actividad se dice que consta de quince horas, pues debe durar unas tres semanas.

Cada hora de actividad se corresponde con ocho folios a leer (los cuales también deben cumplir unas características como tamaño de letra, gráficas, etc.).

Hay que corroborar la pertinencia, o sea el por qué dice el proveedor que este curso o la actividad que fuere, es buena y recomendable para los discentes que lo van a recibir.

La modalidad si es: no presencial, presencial o mixto.

El público diana al que va dirigido. Deben ser relacionados con la salud. Caso de ser un equipo multidisciplinar, debe corresponder el temario con las profesiones de cada uno. El 80% del temario debe corresponder y ser útil a cada profesión.

Los objetivos tanto generales como específicos. Deben decir qué se pretende con la actividad a certificar. O sea, qué buscamos en realidad con estas actividades a evaluar.

Metodología, o sea qué métodos usa para conseguir las metas (objetivos) propuestas.

En fin, que son varias las cosillas que se deben tener en cuenta, tanto el proveedor que organiza la actividad para pedir los créditos como el evaluador a ver si cumple las características pertinentes, para ver si se evalúa positivamente o negativamente. Caso de ser positivo, se le otorgan los créditos pertinentes, extraídos a partir de unas tablas con distintos valores (escalonamientos) según qué condiciones cumple o no cumple…

He comprado varios libros de segunda mano, y así y todo es increíble el ansia que me entra de normal cuando esto hago, en que enseguida se me van los ojos por leer varios de los libros nuevos (viejos en realidad) y cómo me llaman muchísimo la atención y estoy deseando un pequeño tiempo libre para ponerme a leerlos. Ahora mismo ocurre entre otros a uno de Los masones de César Vidal; otro Los amos del mundo de Sabrina Cohen y Paolo Ligammari; otro sobre la Toxina Botulínica de Luis Javier López del Val y Alfonso Castro García. Entre varios otros cientos, todos éstos me encantarían leerlos ya. Y así es la vaina, casi siempre que compro libros (incluso de segunda mano, repito) me ocurre esto.

 

14/2/18

Vuelve a estar de moda unas cosas que ha hecho el Colegio Oficial de Farmacéuticos de la provincia (COF), que es sobre los distintivos específicos para las oficinas de farmacia, como son la cruz de malta, la cruz griega, así como la palabra farmacia, no permitiéndose ni sufijos ni prefijos a esta palabra y que pueda llevar a confusión, pues el intrusismo aquí, es muy, muy grande. Muchas veces si no lo conoce uno, no sabe si lo que tiene delante es una farmacia autorizada o a saber qué negocio. Estos últimos, hay que tener mucho cuidado, pues muchas veces dicen que se quiten tal y tal medicamento o que cambien las dosis, cuando es un medicamento prescrito por un médico y sobre el que aconseja no es un farmacéutico ni nada, sino uno que abrió un negocio y ya se cree que sabe de todo, cuando no sabe de nada.

Aquí (en Canarias) aparte de los distintivos legales dichos, y sobre lo cual habló también el noticiero nacional Correo Farmacéutico la semana del 23 de enero, es que en las zonas turísticas, y debido a que es muy fácil equivocarse de establecimiento, hasta el punto de que muchos turistas se han quejado por no saber distinguir una farmacia de lo que no lo es, han hecho los farmacéuticos un símbolo específico para Canarias el cual ya está implantado en el sur de la isla (Gran Canaria), y enviado a los lugares de origen de los turistas, para que sepan distinguir lo que es una farmacia de lo que no lo es. También han usado vídeos, compartidos en las redes sociales para que llegue al mayor número de personas para que todos sepan distinguir lo que es una farmacia de lo que no lo es.

Liderando estas iniciativas está el presidente del COF de mi provincia: D. Juan Ramón Santana Ayala. Y el resto de su equipo. Empezaron hablando estas cosas con los políticos locales y ahora ya se ha hecho extensivo a toda España. Poco a poco parece que los farmacéuticos canarios nos vamos abriendo un hueco en la Farmacia Española.

Es posible que estemos en un cambio de etapa y de actitud de las empresas. Así hasta no hace mucho, el vendedor de unos productos era un medio charlatán que estaba ahí porque no podía estar en otro sitio. Los que no servían para nada, siempre les quedaba el recurso de ser comercial (vendedor). Pero acabo de ver un postgrado de alto nivel, que pretende formar a los farmacéuticos vendedores de productos sanitarios y farmacéuticos de los que venden en los hospitales. O sea, es posible que se esté cumpliendo lo que leí no hace mucho, que ahora el vendedor es una pieza clave en la cadena de la industria farmacéutica. El enlace entre el comprador final y el laboratorio en cuestión. El vendedor debe saber muy bien lo que se trae entre manos y debe saber ofertar al cliente las cosas que él necesita y cómo le puede ayudar su laboratorio a conseguir dichas cosas y metas.

 

15/2/18

Es increíble cómo una simple palabra o un determinado olor o cualquier cosa que a uno le resulte chocante en una ocasión, cómo incluso 30 o 50 años después de tener dicha sensación, de golpe y porrazo nos viene a la mente la solución de ese enigma o intriga o sospecha que uno tiene.

Por ejemplo, cuando cursaba el Título Profesional de Especialización Didáctica (hace más de veinte años), recuerdo que a una alumna (cuando yo cursaba las prácticas), que no sabía quién era, le suspendí un examen por lo que la tutora de ella y nuestra (mi grupo de los que cursábamos el master), me dijo un día que porqué había suspendido dicho examen. Lo leí y mientras leía no sabía por qué lo había suspendido, hasta que casi al final, en lugar de poner el tálamo como yo les había especificado, puso centros nerviosos superiores, y por tanto me eché a reír cuando lo corregía, pensando en que no tenía ni idea la alumna de lo que hablaba, pero me di entonces cuenta que había sido exigente con ella, pues el resto estaba muy bien. Total, que le dije a mi tutora si le ponía sobresaliente y dijo que no, por lo que le puse notable. Y no me importó lo más mínimo pues vi que el examen estaba bien. Errores de novato.

Muchos años después, más de diez años después, estando en una videoconferencia del Consejo, hice una pregunta a uno de los ponentes, dándole a entender que de lo que hablábamos yo conocía bastantes cosas y cuando me respondió me dijo, en lugar de la zona del cerebro que yo le había dicho, con lo cual daba a entender yo que si él decía esa zona, entonces esa zona debía ser, pero como digo él respondió con un: centros nerviosos superiores, y di un respingo al instante y me di cuenta como la alumna que yo tan mal había valorado, tenía razón, eran los centros nerviosos superiores. Me quedé flipando de mi gran fallo y pensé si la adolescente sus padres eran médicos o incluso psiquiatras. Como digo me quedé flipando en colores.

Cuando era un joven imberbe (así me llamaba mi tío Joaquín, el familiar más famoso de toda la familia por aquellas fechas), iba con mis tíos y mi abuela a una finca que tenían ellas y donde pasábamos el domingo. Resulta que siempre me olían en ese coche mi familia de una forma muy características y que durante el resto de mi vida tenía olvidado, y creo recordar que muy, muy rara vez, me venía a la cabeza dicho olor. Pero hace cosa de unos diez años o menos, cuando regresábamos en coche, del sur de la isla, donde pasamos el día en un bungaló en la piscina, estando yo pegado el cuerpo al de una de mis tías paterna, de golpe y porrazo me vino el olor que tanto me había intrigado durante mis años mozos. Sí era el olor al sudor de mi tía. Debe ser que, al estar todo el día al sol, estuviera sudando de lo lindo, y de ahí el que yo recordara dicho olor, sin haberlo percibido antes durante casi unos cuarenta años…

Mi tía materna siempre me llamaba de una forma muy característica cuando yo era un infante, un impúber. Ella y su marido eran mis padrinos y conmigo se portaban muy bien, y encima me regalaban muy buenos regalos. Pero un buen día mi padre se enfadó con mi tío y por tanto se rompieron las relaciones. Cuando mis padres se separaron, mi familia volvió a tener relaciones con ellos, y hace cosa de unos veinte años, esta tía mía, me llamó como me solía llamar cuando yo era casi un neonato, con lo que me vino a la menta claramente cómo me trataba ella con gran satisfacción de que se acordara exactamente de esto…

Por todo esto, me pregunto dónde se almacenan todos estos datos y sensaciones, para que cuando algo ocurre al respecto, nos vengan con toda claridad y nitidez a nuestra mente. Es algo insólito y como suelo decir, no me extraña que sea en un lugar diminuto (el saber no ocupa lugar, el que todo lo sabe (el Señor), nada ocupa).

 

Hasta aquí por esa semana, espero que algo les estén gustando estos escritos míos y les sirvan de algo como por ejemplo para pasar el rato. Muchas gracias por leerme.

Saludos cordiales:

Servando (Blanco Déniz).

Acabo con algunas cosas de la Biblia como una duda que me surgió en una lectura del domingo de mitad del mes de enero en la misa y que decía que, en San Lucas, ponía que unos discípulos le dijeron al Señor que dónde vivía Él y Él se lo enseño. Por lo que pensé enseguida que se fijara el párroco que había un pasaje de un evangelio donde unos le preguntan que deben hacer para seguirle (o algo así pues no recuerdo exactamente) y Él dijo que los animales tienen madrigueras donde cobijarse, pero el Hijo del Hombre no tenía ningún sitio donde vivir, ni donde reposar (reclinar) la cabeza casi…

 

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