OBESIDAD

OBESIDAD:

Estos resúmenes acerca de nutrición y alimentación, los hago a partir de un master sobre esas materias que estoy estudiando a distancia por la Universidad de Barcelona (Cataluña, España), y que se llama “Master en Nutrición y Alimentación”. Espero que les sean de interés. Para profundizar sobre cada uno, deberían ir al tema elaborado por los distintos profesores, de dicho master.

1) Conceptualización:

La Obesidad se caracteriza por ser una enfermedad crónica, que conlleva un aumento de la masa grasa y por tanto un aumento del peso.

Si se denomina crónica es porque no se puede curar con el arsenal terapéutico que existe hoy día.

No siempre un aumento de peso conlleva a la obesidad, así un culturista tiene más peso, pero es por la musculatura; por ejemplo, si padecemos insuficiencia renal, o cardiaca, pues se pueden acumular líquidos, lo que no significa que estemos más gordos, aunque pesemos más.

Antropométricamente, una persona se considera obesa cuando su IMC es igual o superior a 30 Kg/m2

2) Clasificación:

Puede ser:

A)     Etiológica:

· Esencial: es la que presenta el 90% de los obesos españoles y se debe a una alteración de la regulación del ajuste del peso.

· De Origen Endocrino: están, obesidad ovárica, hiperinsulinemia, hiperfunción renal, hipotiroidismo.

· De Origen Hipotalámico: cuando se lesiona el núcleo ventromedial del hipotálamo, lo que provoca hiperfagia, y se debe a traumatismos, tumores, infecciones, cirugía.

· De Origen Genético: Causada por anormalidades cromosómicas.

· De Origen Farmacológico: ejemplos, corticoides, insulina, antidepresivos tricíclicos, psicofármacos, estrógenos (anticonceptivos orales), hidracinas.

B)     Según el Índice de Masa Corporal (IMC):

Se expresa en kg, partido por metros al cuadrado; los valores que dan esta sencilla operación matemática, se relacionan con los siguientes datos:

IMC menor de 18,5   Peso Insuficiente

18,5-24,9            Normopeso

25-26,9              Sobrepeso grado I

27-29,9              Sobrepeso grado II (preobesidad)

30-34,9              Obesidad de tipo I

35-39,9              Obesidad de tipo II

40-49,9              Obesidad de tipo III (mórbida)

Mayor de 50          Obesidad de tipo IV (extrema)

El sobrepeso hasta IMC de 27, se puede considerar normal, siempre que no existan otros factores de riesgo; a partir de 40, la obesidad se llama mórbida.

Ven que es fácil hallarlo y económico, por lo que es muy útil saber este sistema.

C)     Clasificación por la disposición topográfica de la acumulación grasa:

–       Superior, obesidad central o androide

–       Inferior, obesidad periférica o ginoide.

La primera es propia de los varones, y la grasa se sitúa en la cara, cuello, tronco y región supraumbilical y también en las vísceras. Se suele acompañar del síndrome plurimetabólico (diabetes, dislipoproteinemia e hipertensión arterial).

La segunda es típica de las mujeres, y suele darse en la parte inferior del cuerpo (debajo del ombligo, caderas, glúteos y muslos).

Según los dos tipos expuestos, unos serán más proclives al riesgo metabólico y cardiovascular que otros.

También es importante la medida de la cintura (más que la relación cintura/cadera, como se hacía antes), así 95 para los hombres y 82 para las mujeres, son los límites; y el riesgo elevado, es cuando los hombres sobrepasan los 102 cm de la cintura, y las mujeres 90 cm de cintura.

3) Epidemiología:

La obesidad, es desde hace unos años, un problema de salud del primer mundo, aunque desde hace algún tiempo, también lo empieza a ser del mundo en desarrollo y de países emergentes, ya que están tomando los malos hábitos alimentarios y el estilo de vida sedentario de los países desarrollados.

Esto es especialmente grave en USA.

En Europa, la obesidad es menos grave, pero también tiene porcentajes altos: en Alemania es superior al 18%, en Holanda es del 9%, y en Inglaterra, de 1980-1995, la obesidad ha aumentado en un 100%.

En España existen estudios serios que dicen que (en 2001) en la población de entre 25 a 65 años, la obesidad es de un 14,5% (13,3% en hombres y 15,7% en las mujeres).

4) Fisiopatología:

Es demasiado sencillo decir que la obesidad se debe a un desajuste entre la ingesta y el gasto energético, pues lo cierto es que para la acumulación adiposa, se requieren más factores.

Hay personas, que ingieren de vez en cuando grandes cantidades de calorías, pero las regulan enseguida, mientras que en otras, pequeños cambios de la ingesta conllevan a aumentos del peso por la acumulación adiposa.

Se sabe que la obesidad depende de factores genéticos y socioculturales, que inciden en los hábitos de vida (alimentación y actividad física).

Los factores genéticos son importantes, aunque de estos no se sabe mucho en concreto, pero también lo son los hábitos de vida; así una alimentación equilibrada y una actividad física adecuada, son fundamentales para mantener un peso adecuado.

El fácil acceso a alimentos altamente energéticos y ricos en contenido graso, junto con la tendencia al sedentarismo, hace que en las sociedades modernas, sea alarmante el aumento del peso.

El estrés, el que conlleva mayor ansia por la comida, puede también provocar aumento de la acumulación adiposa.

Es por tanto la obesidad, una enfermedad multifactorial, o sea, que no se debe a un único factor, sino al contrario, a varios a la vez.

Otros factores aparte de los dichos, pueden ser el abandono del tabaco…

5) Complicaciones:

Al aumentar la obesidad, conjuntamente aumenta la morbi-mortalidad. Algunos ejemplos son:

a)     Sistema cardiovascular:

· Insuficiencia venosa y trombosis venosa:

El efecto mecánico de la grasa, junto al sedentarismo y la distribución ginoide, hace que aumente este tipo de enfermedad.

· Hipertensión arterial (HTA):

Suele darse 2,5 veces más en los obesos que en la población con normopeso, sobre todo en la de tipo androide o central; pequeños descensos en el peso, hacen que baje considerablemente la HTA. Es muy frecuente que se den conjuntamente obesidad e HTA.

· Cardiopatía isquémica:

La obesidad suele ir acompañada de esta enfermedad, posiblemente porque el corazón para cumplir su función debe bombear más. Suele darse conjuntamente con dislipemias y diabetes; es típica de acumulación grasa androide.

· Accidentes Cerebro Vasculares (ACV):

Es más frecuente en hombres (grasa androide), se relaciona con la HTA.

b)     Enfermedades metabólicas:

. Diabetes Mellitus Tipo 2:

Casi todos los diabéticos son obesos; se asocia a cúmulos de grasa central. Puede ocurrir:

Disminución de la secreción de insulina estimulada por glucosa.

Aumento de la producción hepática de glucosa.

Disminución de la captación de glucosa por la insulina.

· Dislipemia:

En hombres suele conllevar un aumento de c-LDL y TG y un descenso del c-HDL.

· Hiperuricemia y gota:

Se suele dar cuando el IMC es mayor de 30; típica de obesidad central.

c)     Enfermedades articulares:

Se deben sobre todo a la carga que provoca el exceso de peso y a factores degenerativos.

d)     Enfermedades digestivas:

Como, esteatosis hepática, hernia de hiato, litiasis biliar.

e)     Enfermedades respiratorias:

Como el ‘Síndrome de apnea obstructiva del sueño’ (SAOS), durante la noche, las apneas suelen provocar un ronquido con un despertar, lo cual puede hacer que el sueño no sea reparador, por lo que debe vigilarse bien esta enfermedad e intentar tratarla. Pequeñas bajadas de peso, suelen conllevar a un mejoramiento notable de esta enfermedad. Suele provocar gran cantidad de enfermedades, de ahí la importancia de intentar reducir el peso, para que haya una mejoría de toda la comorbilidad asociada a esta enfermedad.

f)     Tumores malignos:

En hombres suele provocar cáncer de colon, recto y próstata, mientras que en mujeres de cérvix, ovarios, endometrio, vesícula biliar y mama.

Son necesarios más estudios para relacionar obesidad con otros cánceres.

6) Valoración Clínica del Paciente Obeso:

Es fundamental la historia clínica completa, donde se haga especial hincapié en las enfermedades relacionadas con la enfermedad (y que ya cité antes).

Hay que tener en cuenta el mayor número de variables posibles, como evolución de la obesidad, entorno relacionado con la alimentación, el ejercicio físico, los varios intentos de pérdida de peso, etc.

Hay que tener en cuenta varios estudios, y cada uno debe cumplir unos requisitos; ejemplo:

· Peso y talla: deben medirse en ropa interior y sin zapatos, y con la vejiga y el colon evacuados; se debe medir siempre a la misma hora.

· Medición de la presión arterial: el manguito debe estar adaptado a las personas obesas, para que la medida sea correcta.

· Analítica general: debe hacerse, hemograma, glucemia basal, perfil lipídico, renal, hepático y uratos.

· Ecología abdominal: para descartar las tres enfermedades digestivas citadas; es de bajo coste y no invasiva, por lo que se ha de hacer cuando exista sospecha clínica.

· Estudio del sueño, se ha de hacer cuando se sospeche de SAOS; se debe registrar el número de apneas por hora y su intensidad, durante una noche, mientras el paciente duerme.

7) Criterios de Intervención Terapéutica y Objetivos:

El tratamiento de la obesidad es difícil, así como mantenerlo durante el tiempo, pues se suele recuperar el peso perdido.

Se ha demostrado que con “una pérdida moderada de peso corporal (5-10%) se puede conseguir una notable mejoría en la comorbilidad asociada a la obesidad y en la calidad de vida en obesos de grados I y II”.

Para obesidades mayores, hace falta una mayor pérdida de peso, así como medidas más drásticas como fármacos y cirugía.

En cuanto a la obesidad infantil y juvenil, hay que hacer que éstos hagan más ejercicio, y coman sano, así se suele ya controlar el peso, e implantar buenos hábitos de vida desde jóvenes.

En los ancianos, como es difícil perder peso, se intenta que lo mantengan y que no lo aumenten; junto a una dieta equilibrada y adecuada a sus necesidades, así como promover el aumento de la actividad; cambios bruscos de peso, no se aconsejan (en nadie), pues se piensan que son bastante difíciles de adaptar en el anciano (y en general).

8) Estrategias Terapéuticas:

a) Aspectos nutricionales:

Se deben intentar mejorar los hábitos alimentarios, lo que incluye un aumento de la actividad física.

Es importante, mantener el peso perdido, tratar las complicaciones asociadas a la obesidad, mejorar los hábitos de vida, o sea, mejorar la calidad de vida del obeso.

No hay que intentar llevar al obeso al idílico peso ideal, sino llevarlo a un peso adecuado a cada uno.

Se recomiendan dietas no muy restrictivas y difíciles de llevar; se aconseja disminuir unas 500-600 kcal/día, la ingesta total, o sea, serán dietas de unas 1.200-1.500 kcal al día; a veces deben ser necesarias, dietas más estrictas, si el paciente es muy obeso.

El equilibrio de los nutrientes deben ser: 55% de la energía, aportada por glúcidos complejos; 15% de las proteínas; 30% de grasas, de la siguiente forma, a ser posible, más del 10% de monoinsaturados, menos del 10% de saturados, y sobre el 10% de poliinsaturados.

Se deben dar de todos los nutrientes, para evitar carencias difíciles de tratar y peligrosas.

En la obesidad, lo principal es la prevención, pero cuando ya está instaurada, la dieta hipocalórica, junto con el ejercicio físico, son los primeros pasos a dar. Es un tratamiento integrado por varios componentes y no solo de uno o dos factores.

Para instaurar una pauta dietética, se deben tener en cuenta varios factores, como las costumbres alimentarias, la forma de vivir, las posibles complicaciones asociadas a la obesidad, su historia clínica, etc, por lo que es necesario hacer un estudios exhaustivo del paciente, para saber qué, cómo y por qué come. Lo ideal es que el interrogatorio lo haga una persona experta, para tener en cuenta todas las cosas, y ver los posibles engaños, conscientes o inconscientes del obeso.

La dieta debe ser personalizada, adaptada a los gustos de cada persona; es importante que el paciente capte todo, por lo que se debe usar un lenguaje adaptado al mismo; se debe tener en cuenta las enfermedades para que la dieta se adapte a ellas, como diabetes, dislipemia, HTA; se deben evitar las prohibiciones absolutas.

Se debe aconsejar cocinar a la plancha, hervido, parrilla, vapor, etc y disminuir los fritos, rebozados, salsas y guisos.

Como los tratamientos deben ser largos, el médico debe pactar con el obeso, las pautas alimentarias; muchas veces las motivaciones son la curación de comorbilidades, pero otras son tener un buen físico, estética, etc.

Lo ideal es llegar a un peso sano, que a lo mejor no se ajusta al prototipo de peso que el paciente desea.

Los carbohidratos y las proteínas, aportan 4 kcal/g, mientras que las grasas aportan 9 kcal/g.

Las grasas hacen a las comidas más apetitosas y agradables, y son menos saciantes que los carbohidratos y las proteínas, lo que hace que se coma más y por tanto, se engorde más cuando se comen más grasas.

Las vitaminas y minerales, deben ser suficientes, lo cual se consigue con “50 g/día de queso sin grasa y una cantidad suficiente de verdura, ensalada y fruta.” Caso de no conseguirse, se deben dar suplementos.

La fibra es necesaria, y antes se usaba ésta para la pérdida de peso; es preventiva de varios tipos de enfermedades, como cáncer de colon, estreñimiento, etc. Se deben tomar unos 30 g de fibra diaria, aunque solemos tomar en nuestro primer mundo, unos 20, mientras que por ejemplo en gran parte del África rural la cantidad ingerida es de 100-170 g al día.

Debemos tomar un mínimo de 1,5 l de agua al día; y más en dietas hipocalóricas, para mantener una buena diuresis, que evite la precipitación de solutos y que den cálculos.

Lo ideal es alcanzar un peso sano, para lo que a lo mejor debe haber un aprendizaje por parte del paciente, el cual debe estar motivado para ello, pues si no, puede desistir con el tiempo; debe empezar el tratamiento cuando esté bien, física y psíquicamente. El tratamiento debe ser continuado en el tiempo, y mantener constante la pérdida de peso.

b) Ejercicio Físico:

Los beneficios del mismo son (y cito textualmente):

“Aumenta la esperanza de vida.

Disminuye globalmente el riesgo cardiovascular.

Favorece la pérdida de peso al seguir un plan de alimentación.

Ayuda a mantener el peso perdido.

Reduce el colesterol total a expensas de cLDL y eleva el cHDL.

Mejora el metabolismo hidrocarbonato.

Favorece el mantenimiento de la densidad ósea en pacientes que pierden peso.

Colabora en el descenso de la presión arterial.

Mejora el estado anímico: aumenta la autoestima, disminuye la ansiedad y la depresión.”

Para perder peso, el gasto energético, debe ser mayor al consumo, lo que es difícil conseguir, por ejemplo con ejercicio solo, por lo que hay que hacer un tratamiento integral. Aunque cuando se hace ejercicio se come más, no está claro cómo, pero al final el beneficio es mayor que los inconvenientes.

Es difícil decir qué cantidad de ejercicio físico es adecuado; también se ha de tomar como ejercicio, lo que se hace de forma normal, como las tareas del hogar, ir a hacer la compra, etc, de lo que se beneficiaría más el hacer ejercicio, como caminar, correr, trotar, gimnasia, etc, a una intensidad tal, que haga trabajar al corazón entre 55-69% de la frecuencia cardiaca máxima. También sería adecuado un par de veces en semana, en días no consecutivos, hacer ejercicios de fuerza, aunque estos no son imprescindibles. “Es correcta una carga que permita hacer de 12 a 16 repeticiones.” Lo ideal, de cada tipo de ejercicio es hacerlo con una duración de 20-60 min/sesión.

Lo ideal de una persona obesa que empieza a hacer ejercicio es: que mantenga el ejercicio de forma continuada; que lo inicie con una baja intensidad; que lo aumente, tanto la duración como la intensidad, tras un tiempo y entrenamiento adecuado.

Se debe lograr que el paciente disfrute con el ejercicio; el ejercicio tiene efectos psicológicos positivos, potencia “la autoestima, aumenta la sensación de bienestar, ayuda a relajarse, favorece la mejor realización de otros aspectos del tratamiento, estimula el cuidado general de la persona, etc.”, el cambio de hábitos malos a saludables, es fundamental.

c) Fármacos:

Los fármacos se han de usar “cuando el IMC es superior a 30 o a 27 y existen complicaciones añadidas.”

Los dos fármacos usados son sibutramina (Reductil®) y orlistat (Xenical®).

d) Cirugía bariátrica: sólo debe usarse cuando han fallado los otros tratamientos, y cumplan los requisitos siguientes (los que cito textualmente):

“· Presencia de un IMC mayor de 40 y mayor de 35 con comorbilidades.

· Existencia de la obesidad grave desde hace más de 5 años.

· Ausencia de historia de alcoholismo y otras drogodependencias o enfermedad psiquiátrica grave.

· Edad del paciente comprendida entre los 18 y los 60 años.

· Comprensión por parte del paciente de la técnica quirúrgica.”

9) Prevención de la Obesidad:

Cito textualmente lo que dicen los autores al final de este apartado:

“· Promoción de una alimentación variada, equilibrada y saludable.

· Aumento del consumo de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.

· Moderación en el consumo de alimentos elaborados, dulces y bollería.

· Promoción del ejercicio físico gratificante, armónico y continuado.

· Promoción de la educación nutricional en el medio escolar, familiar y comunitario.

· Sensibilización de los agentes sociales y educación para el consumo.”

10) Concepciones Erróneas:

Mucha gente cree que el agua engorda, sobre todo durante las comidas, cuando lo cierto es que el agua no tiene ninguna caloría, por lo que no engorda ni antes, durante, ni después de las comidas, sea ésta con gas o sin gas.

La gente cree que la miga de pan engorda más que la corteza, y lo cierto es que la miga tiene más humedad, por lo que a igualdad de peso, engorda más la corteza, ya que parte de la miga es agua.

Algunos dicen que no se debe tomar fruta después de las comidas, cuando lo cierto es que cuando no está el estómago vacío, va más lento el paso de fructosa a la sangre, lo que es bueno para personas obesas y diabéticas.

Hay quienes dicen que se deben evitar los carbohidratos de la dieta del obeso, y lo cierto es que si estos son complejos, deben constituir el 50% de la energía total; la cosa es vigilar, cómo se cocinan dichos hidratos de carbono.

Algunos dicen que los aceites vegetales, sobre todo el de oliva, son de régimen, cuando lo cierto es que todos los aceites vegetales contienen 9 Kcal por gramo, ya sean crudos o cocinados.

Algunos dicen que sudar mucho es bueno para adelgazar, cuando lo cierto es que con el sudor sólo se elimina agua, pero no grasa.

Otros dicen que los nervios engordan, cuando en realidad lo que engorda es la comida que comemos debido a los nervios o la depresión, momentos en que muchos se hinchan a comer; el picoteo también puede llegar a ser una adicción. En definitiva, la grasa no la provocan los nervios, sino la comida.

Sé que no es un tema muy habitual en el mundo en desarrollo, pero supongo que acceso a Internet, no es fácil en lugares donde no se tiene casi ni para comer; y es muy habitual esta patología entre el resto de la población; espero que les resulte de interés este resumen. Saludos:

Servando Blanco.

2 Responses to “OBESIDAD”

  1. Farmacia dice:

    La Consejería de Sanidad ha puesto en marcha una campaña para prevenir la obesidad y sobrepeso. Esta medida incluye la distribución de 50.000 folletos informativos y 5.000 carteles en los centros de Salud de la red de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, concejalías de salud de los ayuntamientos y la red de Salud Laboral.

  2. Servando Blanco dice:

    Ok, gracias por la información.
    Oportuna la campaña, si miramos las fechas…
    Gracias y saludos:
    Servando.

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