CAJÓN DE SASTRE:

Este artículo y el siguiente, los escribí para una revista especializada para farmacéuticos, y aunque todavía no me los han publicado, creo que bien se pueden poner aquí.

Lo mismo con los cuatro anteriores.

Espero que les gusten. Gracias por leerme.

CAJÓN DE SASTRE:

Cuando un usuario vaya por la farmacia a tomarse la tensión, deben tener en cuenta que media hora antes, no haya tomado ni café, ni fumado tabaco, y que desde cinco minutos antes, esté totalmente descansado.

Un valor anormalmente alto de tensión, no significa nada, así deberíamos tomar entonces otras dos medidas ese mismo día, separadas diez minutos cada una, y al final hallar la media de las tres; si tras esto, los valores son superiores a 140/90, hemos de derivarlo al médico. Debemos tener en cuenta que la raza negra, de normal, presenta valores más altos de tensión.

El médico tampoco instaurará un tratamiento antihipertensivo tras un día con la tensión alta. La HTA (hipertensión arterial), se cataloga como tal, si tras tres días, uno cada mes, dan valores anormalmente altos de tensión.

El médico también debe tener en cuenta si la tensión es emocional (por cualquier motivo el paciente está nervioso por lo que le sube la tensión), o es hipertensión de bata blanca (la persona se pone nerviosa ante sanitarios, por lo que le sube la tensión en presencia de éstos).

Si se le diagnostica HTA, se instaura el tratamiento, y como normalmente suele ser esencial o idiopática, o sea, que no se sabe la causa que la provoca (‘secundaria’ a algo), pues se ha de ir probando con distintos grupos de fármacos, hasta dar con el adecuado; de normal, como no se sabe la causa, y por tanto no se puede actuar sobre ella, pues debe ir viendo qué medicamentos la controlan, y cuando se acierte, seguir el tratamiento, hoy por hoy, de por vida (hasta que se dé con algún fármaco que la cure del todo). Si por casualidad se controla a la primera, es pura suerte o bien que se sabe la causa y por tanto se actúa sobre ella.

Está claro que con dejar el tabaco, disminuir la obesidad, y evitar el sedentarismo haciendo ejercicio, como caminar a una velocidad tal, que se nos entrecorte la respiración mientras caminamos (aunque existen fórmulas matemáticas de cómo hemos de caminar según los latidos del corazón, etc) si se trata de un adulto sano normal, pues si es un anciano, debe caminar a una velocidad tal que pueda mantener una conversación mientras camina. Hay que intentar caminar media hora todos los días, o bien durante una hora de cada vez, tres veces a la semana. Hay que dejar un tiempo al día para ello o para otros ejercicios; no vale con el ejercicio que se hace en el trabajo o en el hogar, sino que hemos de hacer una pausa específica para el ejercicio. Según la edad y las patologías, se debe, antes de empezar a hacer ejercicio, consultarlo con el médico y que nos haga una prueba de esfuerzo, etc.

La HTA también disminuiría, con tomar menos sal al día, pues aunque hemos de tomar unos 3 gr/día de sal, tomamos de normal, de 5 a 20 gr/día de ahí, que las autoridades, hayan disminuido la cantidad de ésta en la leche, pan, etc, poco a poco y durante varias bajadas, para que no lo notáramos en la alimentación de cada día. Otros productos que la presentan son los enlatados, diversos derivados cárnicos, etc.

Hemos de descartar los tensiómetros de los dedos, pues no son fiables.

Todos los aparatos de medida, como los tensiómetros, balanzas, etc, deben ser calibrados cada cierto tiempo, pues así la ley lo exige; algunos cada 3 meses, otros cada año, etc. Lo ideal, es que cuando se compren dichos aparatos, incluyan el número de teléfono del servicio técnico que venga a calibrar dichos aparatos, y a ser posible que éste esté incluido en el precio de compra.

La obesidad, tabaquismo, sedentarismo (y el exceso de alcohol), suelen provocar entre otros, diabetes, colesterol e HTA; al conjunto de éstos es lo que se suele llamar “síndrome metabólico” (o plurimetabólico), contra el que hemos de luchar, principalmente los sanitarios dando ejemplo, motivo por el que si estos factores de riesgo, se presentan en un sanitario, es por lo que soy partidario de que se amoneste o sancione a los sanitarios que los realicen.

Si les digo esto, es porque estoy de vuelta, y hace unos veinte años, incumplía casi todos, y la verdad es que me lo hubiera pensado si me hubieran penalizado por ejemplo, bajándome el sueldo; entonces habría intentado poner remedio antes, y no cuando mi situación por EPOC era casi desesperada.

Recuerden que opioide, es el opiáceo que actúa como analgésico, y que se extrae por tanto, semisintético o directamente del opio, y que actúa sobre los receptores mu, delta y kappa de las sinapsis de las neuronas.

Hablando del opio, ya saben que éste empezó usándose como antidiarreico, y si nos ponemos a pensar, los más proclives a tener diarreas, son los niños chicos, y seguro que muchas veces, cuando los sanitarios prescribían estos remedios, posiblemente se sentían muy satisfechos por sus resultados y su gran sapiencia. Por ello hemos de tener mucho cuidado con todo el arsenal terapéutico actual, pues es muy probable, que en no mucho tiempo, los sanitarios se pregunten cómo duramos lo que duramos y cómo podía funcionar nuestro cuerpo, con las auténticas bombas que nos introducimos en nuestro organismo. Estoy seguro, que en no demasiados años, se verá cómo ciertas enfermedades, se deben a una alteración en el salto de un orbital a otro de un electrón, con lo cual, se crearán fármacos para dichas anormalidades y por tanto, con muchos menos efectos secundarios, pues se logrará que el fármaco actúe sobre esos lugares más específicamente, y sólo sobre ésos, y no como ahora, en que gran parte de los fármacos, actúan sobre distintas zonas, pues la especificidad total no se ha conseguido, ni mucho menos; de ahí que soy partidario de controles continuos, sobre todo en tratamientos crónicos, como análisis sanguíneos completos, cada cierto tiempo (en el Bot Plus –un programa informático para farmacéuticos-, se puede ver qué parámetros se saben ya, que altera cada fármaco, y seguro que habrá muchos otros que aún no se saben que también se alteran, de ahí la importancia también de la farmacovigilancia).

Ya todos sabemos que tanto el vómito como la diarrea consiste en expulsar al exterior el tóxico que nos está provocando daño, por lo que no hemos de evitar éstos en principio, pues son un mecanismo de defensa del organismo; así, para la diarrea, no debemos dar la típica Loperamida (también derivada del opio), sino a lo sumo, soluciones de rehidratación oral (SRO) hiposódica (por lo dicho antes sobre la sal), para compensar el líquido y electrolitos eliminados con ellos. Si se continúan en el tiempo, hemos de derivar al médico, y por supuesto, esto de entrada cuando se trata de los grupos de riesgo (niños, embarazadas y ancianos), ante los que siempre hemos de derivar al médico, pues puede ser que esté enmascarando un proceso más grave, y que éstos se agraven más de lo normal si no se tratan tempranamente. Si cortamos alguno de estos mecanismos, y están causados por bacterias o virus o parásitos, etc, lo que haremos es que éstos se queden en el interior de nuestro organismo y por tanto se multipliquen más, y por tanto se pueda agravar la causa.

Si se expulsan grasas (heces esteatorreicas) o sangre negra (o sea, que no proviene de cerca, como de las venas hemorroidales, que entonces sería rojiza y brillante), pues aunque se trate de un adulto normal y sin otras patologías, lo hemos de derivar al médico, ya que pueden ser cosas más graves.

Si se fijan, debajo de la piel, por ejemplo, del estómago, hay bastante grasa de normal, de ahí, que cuando se cocine el pollo, se debe, antes de prepararse y en frío, quitarle la piel, y junto a ella, la grasa solidificada. Cuando se desengrasa una sopa, hay que quitarle la grasa al caldo en frío, pues ésta está sólida así.

Ya saben que hay dos tipos de manzanilla, entre las veintipico que hay, que pueden provocar hemorragias en el feto en embarazadas; lo mismo el fruto papaya, que también puede provocar hemorragias.

Todos sabemos lo que se dice, que por ser termolábil la vitamina C, se desnaturaliza en muy poco tiempo cuando se prepara una naranjada, de tal forma, que dependiendo del ancho del vaso y exposición al simple calor del día, en media hora, ya no hay dicha vitamina en dicho zumo… y digo yo, ¿qué pasa entonces con los preparados que hay en las farmacias con dicha vitamina, como por ejemplo el Redoxon® efervescente?

Cuando una mujer que usa anticonceptivos orales, por cualquier motivo, no quiere ovular al fin de un envase, pues inmediatamente, al día siguiente de tomar el último anticonceptivo oral, empieza a tomar otro envase nuevo, y así no ovula al final del primer envase, sino al final del segundo. Ojo, de esto como comprenderán, no se puede abusar. No hay que tener en cuenta la semana de placebo, ésos se desprecian, de tal forma que se empieza un envase nuevo al siguiente día de la última gragea que hace efecto.

Cuando trabajaba en farmacias, yo era el primero que cuando me pedían algo para el dolor que pensara muscular u óseo, en zonas en que se podía aplicar una pomada, la aconsejaba, pensando que no haría ahí daño (aparte está de que si era un producto ético, y por tanto no lo podía dar sin receta, son cosas que me solía saltar, pues no sabía qué símbolo significaba eso, ni que gran parte de los fármacos lo sean y aparte de que todos los empleados aconsejaban de todo, me refiero a los auxiliares veteranos), cualquier pomada, por ejemplo de AINES, como el Diclofenaco; pero años después, en uno de los 4 masteres que he hecho, en concreto en uno sobre Atención Farmacéutica, estudié cómo las pomadas, para que hagan efecto, llevan concentraciones mucho mayores (para que puedan atravesar las distintas capas de la piel) que otras formas galénicas, con lo cual el fármaco llega al torrente sanguíneo, y de ahí va a zonas donde afecta a las reacciones químicas (no recuerdo si de formación del moco de la pared del estómago o qué) del estómago, y lo cierto es que también pueden formar úlceras gástricas o en otras partes, dichas formas farmacéuticas, aunque se apliquen en zonas alejadas del tracto digestivo.

Espero que estas cosillas, aparte de ayuda para la práctica diaria, les sirva de distracción de los problemas que plantea el cómo llegar a final de mes debido a la crisis que vivimos; saludos cordiales:

Servando Blanco.

Leave a Reply

*

Captcha Garb (1.4)

Spam protection by WP Captcha-Free