Archive for noviembre, 2011

Mis mejores libros

Viernes, noviembre 11th, 2011

MIS MEJORES LIBROS:

Esta son las versiones más actualizadas de toda la Red de estos dos libros míos; mis libros más trabajados, sin lugar a dudas.

Les aconsejo que empiecen por “De los locos, locuras”, el que les garantizo que no les dejará indiferentes, y que es el que más me gusta a mí.

Si ya se han leído anteriormente alguno de estos dos libros, bien pueden leer el final de los mismos, justo por donde lo acabaron en las versiones anteriores que hay en Internet, pues aunque algo los he corregido, las anotaciones más importantes están al final; o sea, las he ido anotando al final de cada libro, según las iba descubriendo; les aconsejo que lean lo que no han leído, pues puede cambiar mucho el significado de los mismos.

Espero que les gusten.

Gracias por leerme.

Ahora acabo, con unas aproximaciones a lo que dice la Biblia, al igual que las que he empezado a poner al final de los últimos escritos de este blog:

El Antiguo Testamento pone algo así como que el pobre habla suplicando, mientras que el rico habla gritando.

Jesucristo dijo que, el bien que hace tu mano derecha, no se entere tu mano izquierda.

Saludos cordiales:

Servando Blanco Déniz.

De los locos, locuras

Loco

HIPERTENSIÓN Y NUTRICIÓN (I):

Miércoles, noviembre 2nd, 2011

HIPERTENSIÓN Y NUTRICIÓN (I):

Introducción:

De forma general, se toma los valores de 140/90 o superiores como hipertensión arterial (HTA); cualquiera de los dos valores.

Ésta se da un “27% en USA, un 28% en Canadá y un 44% en los países europeos”.

Generalmente es “asintomática, fácil de detectar y de tratar”, pero si no se controla, pueden llegar a ser mortales sus consecuencias.

A pesar de los avances, en el 90-95% de los casos, la etiología se desconoce, por lo que se llama hipertensión arterial primaria, esencial o idiopática; por lo que se tratará la mayor parte de las veces de forma inespecífica.

Son muchos los sistemas implicados en la HTA, de ahí la complejidad de su estudio; se ha visto cómo en la HTA primaria, el número de nefronas está disminuido.

La HTA secundaria, sólo es un pequeño porcentaje de los casos, en los que tratando la causa (pues ésta se conoce), se puede corregir la hipertensión.

1) Genes y ambiente:

Todavía se busca un gen candidato; “es frecuente una historia familiar de presión arterial elevada en pacientes hipertensos”, de ahí que se piense que pueda deberse a los genes, en realidad suele ser de carácter poligénico, aunque hay alguna rara de tipo monogénico; así se explicaría la diferente evolución frente al ambiente y los fármacos.

Factores ambientales como consumo de sal, obesidad y alcohol, pueden desarrollar HTA.

2) Hipertensión y mortalidad cardiovascular:

“Aproximadamente un 30% de los adultos occidentales, y un 40% de los españoles, presentan HTA”, por lo que son candidatos a “presentar cardiopatía isquémica, ACV y muerte súbita.” En los países desarrollados, la “HTA aumenta con la edad.”

“La presión arterial está directamente relacionada con la mortalidad cardiovascular,” en todas las poblaciones. Así ha sido durante años y lo sigue siendo. Los genes pueden influir en la mortalidad cardiovascular. Influye  mucho, la alimentación y si ésta es o no cardiosaludable, así, si lo es, disminuirá enormemente la muerte cardiovascular; la más saludable es la que se da en la zona ribereña del Mediterráneo y de Japón.

3) Efectos de la dieta sobre la presión arterial:

“En el desarrollo y control de la HTA” tiene gran importancia la alimentación.

La obesidad (debida a un exceso de energía), está muy relacionada con la HTA y enfermedad cardiovascular. A mayor peso y sobre todo, si la obesidad es abdominal, mayor presión arterial.

Al disminuir el peso, se disminuye paralelamente la presión arterial; de normal, bajar 10 kg de peso, disminuyen entre 5 y 20 mmHg la presión sistólica.

Según los distintos nutrientes, afectarán de forma distinta a la HTA.

3.1) Micronutrientes:

3.1.1) Sodio:

Está comprobado que la disminución de sodio de la dieta, conlleva bajadas de la presión arterial. Así, al disminuir 75 mmol de sodio diario, la presión sistólica, disminuye 5 mmHg y la diastólica 2 mmHg. Esto es menor en los normotensos.

Así pues la cantidad diaria de sodio, se establece en “100 mmol o mEq diarios, unos 2.400 mg/día, lo que equivale a unos 6 g de sal (cloruro sódico) al día.” Para ello, hay que “consumir alimentos pobres en sodio, y limitar la adición de sal a los alimentos.”

Antes se pensaba que había que eliminar del todo la sal, hoy se ha visto que no, que las cantidades diarias dichas, son recomendables, pero lo cierto es que de normal tomamos mucha más sal diariamente.

3.1.2.) Potasio, magnesio y calcio:

El potasio se ha visto que disminuye los valores de presión diastólica y sistólica.

El magnesio y calcio parece que también actúan igual, pero no se ha demostrado, pues cuando se analizan estos minerales, los alimentos tienen otros nutrientes más, que podrían actuar como coadyuvantes.

No está demostrado que suplementos con estos minerales, sean efectivos para reducir la HTA.

3.2.) Macronutrientes:

Lo mismo que lo anterior, o sea, cuando se analiza un macronutriente, también existen otros nutrientes en los alimentos.

3.2.1.) Proteínas:

Se ha visto, que el consumo de proteínas afecta de forma diferente, así las de origen vegetal (a diferencia de las de origen animal), son las que “pueden reducir la presión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular.”

3.2.2.) Grasas:

Se piensa que dietas bajas en grasa, son mejores para la presión arterial, sobre todo si ésta es saturada.

En cambio, los AGMI como el oleico, típico del aceite de oliva, se ve que disminuyen los niveles de HTA. Se ha visto que afecta al Na+ y k+, en la membrana de los eritrocitos.

Los AGPI, también son buenos para la HTA; se cree que al afectar en la producción de prostaglandinas.

3.2.3.) Hidratos de carbono:

No se sabe con certeza, pero se piensa que los simples, como la sacarosa, afectan negativamente a la presión arterial.

3.2.4.) Fibra alimentaria:

El consumo de fibra, en especial la soluble, se ha visto que puede disminuir la presión, claro que los alimentos ricos en fibra también lo son en magnesio, de ahí que no se sepa al final a qué se debe exactamente.

Se aconseja para prevenir eventos cardiovasculares, consumir unos 20-30 g diarios de fibra.

En definitiva, aumentar el consumo de frutas y verduras.

3.3.) Alcohol:

En grandes bebedores, se ha visto que un descenso en el consumo, disminuye la presión incluso en normotensos.

En general, un consumo moderado, puede incluso ser beneficioso, o sea, 30 g al día para hombres y 20 g para las mujeres, o lo que es igual, una consumición al día para las mujeres y dos para los hombres. Una consumición sería “148 ml de vino, 355 ml de cerveza o 44 ml de güisqui de 40º.” Si el médico desaconseja su consumo por algún motivo, pues hay que suprimirlo del todo.

3.4.) Cafeína:

Por su efecto “sobre el aumento de la contractilidad cardiaca, deben evitarse los consumos elevados de la cafeína del café, el té y las bebidas de cola.”

3.5.) Modelos alimentarios:

Lo ideal en este caso (y como casi siempre), es una dieta pobre en grasa total, grasa saturada y colesterol, moderadamente alta en proteínas y rica en fibra, calcio, potasio y magnesio; o sea, rica en frutas, vegetales, lácteos bajos en grasa y pobre en carnes rojas, dulces y bebidas azucaradas; además, que incluya cereales completos, pollo, pescado y frutos secos.

Se han hecho experimentos con distintas dietas, y se ha visto, que la ideal es lo dicho aquí, y a ser posible, baja en sodio: lo mejor las cantidades dichas cuando me refería a este elemento.

Siguiendo éste, y los consejos citados, se disminuirá sensiblemente la presión, tanto en hipertensos como en normotensos.

4) Estilos de vida y presión arterial:

4.1.) Peso corporal:

Se ha comprobado, que disminuciones del peso corporal conllevan a disminuciones de la presión arterial.

La peor obesidad para estas patologías, es como casi siempre, la abdominal, o sea la más frecuente en los varones.

4.2.) Actividad y ejercicio físico:

Andar o nadar, aparte de fácil de realizar, es más adecuado para prevenir obesidad y eventos cardiacos que, por ejemplo el levantamiento de pesas, que puede aumentarla, al igual que el ejercicio agudo.

Aquí acaba este primer resumen sobre la HTA y Nutrición, del tema que sobre esto trata el Master en Alimentación y Nutrición de la Universidad de Barcelona (España) que estoy cursando; espero que les sirvan de algo.

Saludos cordiales:

Servando Blanco.

Sigo con las aproximaciones a las cosas leídas por mí en las distintas, Biblia, durante los últimos años, tales como:

En el Antiguo Testamento, pone algo así como que hijo tonto, es amargura de la madre, mientras que hijo listo, es alegría del padre.

En los Evangelios, vemos como cuando a Jesucristo le preguntan cuáles son los mandamientos a cumplir, dice que se resumen en, amarás a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo.