Archive for junio, 2010

ESTAMOS DE ENHORABUENA:

Miércoles, junio 23rd, 2010

Hay exactamente, 160 millones de consumidores recreativos (en el planeta) que inhalan o bien ingieren con leche entera, aparte de otros cannabinoides, los THC del Cannabis sativa (L.) o sea como Linneo llamó al cáñamo cultivado.

Ya saben que el lucrativo negocio de las drogas, suele subvencionar la compra de armas para la guerra y adiestramiento del terrorismo.

También les recuerdo que hay mil millones de hambrientos en este terrenal mundo.

DEPRESIONES:

Miércoles, junio 23rd, 2010

Esta palabra está en boca de casi todas las personas que conozco, y por lo que tengo entendido, es típica de nuestro Primer Mundo. Me pongo a pensar, y es posible que hayan muchos que se deprimen porque no tienen un Audi; otros, se deprimen porque aunque tienen un Audi y un chalet, no tienen un yate… otros se deprimen, porque tienen demasiado peso (debido generalmente a una ingesta de alimentos inadecuada y desorbitada, muchas veces por abuso de las llamadas ‘comida basura’) y no quieren seguir teniéndolo, pues el prototipo de belleza occidental es la delgadez, más que porque sea muy malo para la salud, lo cual muchos consideran también importante pero más secundario que la belleza; otros, porque habiendo sido multimillonarios, ahora son pobres de dinero; otros, porque teniendo mucho dinero, ven que es eso lo único que tienen, cosas materiales… muchos de estos grandísimos problemas, conllevan incluso al suicidio…

Es un dato de 2001 (pues no he conseguido el actual, aunque en varios sitios, las cosas están yendo a peor), el que dice que: “…anualmente mueren (por diarreas) aproximadamente 4 millones de niños menores de 5 años en países subdesarrollados, de lo que se deduce que cada día mueren de diarrea 10.000 niños ó 7 por minuto. La causa fundamental de muerte es la deshidratación” (que conlleva esas diarreas); o sea, que posiblemente con soluciones de rehidratación oral, se podrían salvar; ya sabemos que en nuestras farmacias españolas, un envase de ellas, no llega a tres euros. ¿Cómo es que esas madres, padres, hermanos, etc, no se deprimen hasta el suicidio, al ver cómo mueren sus seres queridos…? intuyo yo, que es porque no saben qué ocurre en parte del mundo, principalmente en el Primer Mundo, si no, seguro que algo serio ocurriría… fíjense que les he hablado sólo de diarreas y en niños menores de 5 años, y no de otras enfermedades mucho más graves y en todos los rangos etáreos; la diarrea, en nuestro Primer Mundo, suele ser muy banal y nada frecuente comparado con el Tercer Mundo…

También lee uno, que la gripe estacional que nos visita cada año, provoca un millón de muertes…, y deduzco yo, que éstas no sean en nuestro Primer Mundo… también, que ya está en marcha la fabricación de la vacuna contra la reciente gripe A; pero claro, me da que otra vez tampoco va a poder haber dosis para el Tercer Mundo (y ahí, no se tiene ni idea de cómo se comportará y variará dicho virus), ¿pues quién ayudará a pagar éstas a los laboratorios fabricantes? Yo desde luego, aunque me gustaría, no puedo, ¿y usted?

Saludos cordiales:

Servando Blanco.

Acerca de: “EL PRECIO DE UN SUEÑO”, de David Bornstein.

Miércoles, junio 16th, 2010

ACERCA DE: “EL PRECIO DE UN SUEÑO”, de David Bornstein.
A diferencia de lo que se suele hacer al resumir un libro (que es lo que voy a hacer en este escrito), que lo hacen en cosa de medio folio, yo aquí, me he permitido extenderme bastante más, con la finalidad de que aprendan como yo lo he hecho, y que les induzca a leer el libro completo. Aunque este resumen no les guste, les aconsejo seriamente, que si les interesa la cooperación, se lean el libro que aquí resumo, pues no tiene desperdicio. Es un libro de prestigio internacional, que se publicó por primera vez en 1997, de ahí que los datos se refieren a esas fechas. En este libro pueden ver las necesidades que pasan muchos millones de personas y lo fácil que es ayudarlas.

En el comienzo del libro, se observa cómo la introducción es, en efecto, un bosquejo de lo que trata el libro, principalmente de lo que supone el Grameen Bank para Bangladesh, para el 50% más pobre de dicho país y más concretamente, para las mujeres sin tierra de ese país.
Si cuando se escribió el libro el Grameen Bank llegaba a 2 millones de prestatarios, casi todas mujeres, esto significa que más o menos llegaba a 10 millones de personas, pues hasta no hacía mucho, sólo se permitía pedir préstamos a un miembro de cada familia.
Gram en bangladeshi significa pueblo, de ahí el nombre del Grameen Bank.
Este prototipo de microcréditos, se ha creado en muchos otros países, teniendo en cuenta las lógicas diferencias entre las distintas culturas de cada país; parece que funciona bien.
El Banco Mundial, rompió la tradición de financiar principalmente proyectos de desarrollo de infraestructuras a gran escala, y lanzó una iniciativa para recabar más de 200 millones de dólares, a fin de prestarlos de forma parecida a como lo hace el Grameen Bank (en adelante G.B.).
Muhammad Yunus (el creador de este banco y toda la idea de los microcréditos), se doctoró en USA. Se casó con una mujer norteamericana y cuando acabó la guerra de Bangladesh, fue a su país con su mujer.
Ahí trabajó en un par de trabajos antes de encontrar un puesto en la Universidad, donde empezó a ver que lo que contaban los libros, no era lo que ocurría en su país, donde los aldeanos, literalmente, se morían de hambre.
Empezó un proyecto de proveer agua a los aldeanos; cuatro de sus alumnos, ayudarían a esos aldeanos a gestionar el agua de riego.
Los primeros años más o menos salieron bien, hasta que esta idea, empezó a gestionarla el gobierno, quien no tenía en cuenta a los aldeanos más pobres; el proyecto acabó fracasando, pero ya Muhammad Yunus (en adelante Yunus) estaba enfrascado en otros proyectos.
Yunus empezó a preguntar y vio que muchas urgencias de los aldeanos se pagaban con muy poco dinero. El confiaba en ellos y sabía que no podían pedir avales, pues el 50% de la población de Bangladesh es pobre y “sin tierra”.
Mandó a sus alumnos a que investigaran, cuánto les haría falta para poder llevar a cabo sus sueños y poder mejorar algo económicamente, o sea, en lugar de comer de una a dos veces al día, el poder comer tres veces al día, todos los días.
Entrevistaron a 42 personas y vieron que se necesitaban alrededor de 856 takas, o sea, unos 26 dólares. Esto humilló a Yunus, el ver lo que necesitaban sus aldeanos y cómo otros despilfarraban ese dinero.
Fue a un banco a pedir créditos para los aldeanos, pero no pudo hacerlo, pues éstos no tenían avales; por ello pidió un préstamo para él, cuyo aval fue el propio jefe del banco, el que le dijo que si no devolvía esa suma, aunque él fuera su aval, no le daría más.
En parte le dio el dinero, pues el padre de Yunus era un hombre de negocios respetable y Yunus era profesor de universidad.
Yunus pedía cada vez más dinero prestado al banco, el cuál él lo prestaba a sus aldeanos, pero con condiciones, las que cito textualmente “primero, los préstamos debían devolverse, y devolverse a tiempo. Segundo, sólo los aldeanos sin tierras recibirían dichos préstamos. Tercero, en la medida de lo posible, tendrían que tratar de trabajar con mujeres, las cuales estaban esencialmente condenadas al trabajo doméstico y por lo tanto excluidas de cualquier actividad comercial”.
La cosa parecía que iba bien, pero entonces el banco que prestaba el dinero a Yunus, empezó cada vez a tardar más en dejar los nuevos préstamos (envidiosos por lo bien que iba el proyecto de Yunus), por lo que algunos prestatarios, empezaron a dudar de ese proyecto y pensaron que eran iguales a otros, que tan pronto empezaban, acababan.
Las normas eran estrictas, por ejemplo, una aldeana vendió una vaca y no devolvió el dinero que debía al banco, por lo que sus compañeros del banco, cogieron una de sus vacas, la vendieron y se cobraron con ello el dinero que les debía. Ante todo era importante que no pareciera que cada uno podía hacer lo que le diera la gana con el dinero de este proyecto.
Yunus fue invitado a una reunión en un banco, al final de ésta, había acordado que le dejaban montar una sucursal en un pueblo para sus experimentos. El director le asignó un empleado para que le ayudase en lo que fuera. Según le dijo dicho empleado, abrir una sucursal no era tan fácil como Yunus creía (incluso con el beneplácito del jefe, como era este caso), por lo que tras un informe (obligatorio para abrir una sucursal), e ir subiendo dicho informe, de escalafón en escalafón en el banco, al final, acordaron que Yunus abriría una ventanilla de atención al público. Yunus la llamó “Sucursal Experimental del Grameen”.
Una de las condiciones dichas es que la mujer candidata al préstamo, no tuviera ella tierras, y luego se extendió a que no tuviera tierra su familia.
La tierra es lo más apreciado por esos aldeanos, pero los imprevistos como los temporales, la enfermedad y tener que comprar medicinas, y reveses de la vida, hacía que los pobres se tuvieran que desprender de ella pues las hipotecaban, con lo cual el rico cada vez era más rico y el pobre cada vez más pobre.
Una dificultad que suelen tener los aldeanos es que muchas veces necesitan dinero rápidamente, para una o dos semanas y para pagar en uno o dos meses. Así, si pides un Kg de arroz porque recogerás tu cosecha en una semana, cuando lo devuelves al mes siguiente, debes pagar 2 Kg, o sea a un interés del 600%, todo un abuso.
Esas eran una de las cosas que Yunus quería evitar y solucionar.
Él mandaba a sus alumnos de la facultad a que encuestaran a los aldeanos para conocer sus carencias y otras cosas como la pérdida de las tierras entre las 3 últimas generaciones.
Pudo observar, cómo la mayor parte de las pérdidas de las tierras eran en el presente, seguido a gran distancia por la pérdida de dichas tierras por los padres y mucho menor, la perdida por los abuelos.
Esto se debía precisamente al avance, por ejemplo al médico, cuyas atenciones hacían que se tuvieran que hipotecar los aldeanos.
Yunus no pretendía evitar los avances tecnológicos, pues éstos no iban a desaparecer, sino todo lo contrario; tampoco quería cambiar el mundo como los economistas engominados, lo que quería era evitar las carencias de los grupos de aldeanos con los que iba trabajando. Y en eso estaba.
Nurjahan Begum (esta última palabra significa “señora”), se ofreció a Yunus para trabajar en su banco. A pesar de todos los impedimentos que le había puesto su madre (viuda), para que no estudiase y se casase pronto, ella no lo hizo, y se casó con quien quiso. No pudo conseguir un trabajo en Canadá que le propusieron pues su madre se opuso a ello.
Empezó a trabajar para el G.B., y su misión principalmente era ir de pueblo en pueblo, ofreciendo las ventajas de pedir un préstamo al banco.
Le pidió Yunus que entrevistara a una mujer, y tras varios días de entrevista mientras ayudaba a la entrevistada en las tareas del hogar, se dio cuenta que nunca había conocido a una mujer tan pobre. Esto fue el detonante para seguir trabajando en el banco, pues hasta ese momento, no estaba segura; por ello Yunus le decía que siguiera probando un poco más, cuando ella le decía que dejaría el banco.
Durante 10 años, fue la mujer que más poder tendría en el banco.
Una vez, cuando fue a explicar a una prestataria que sólo le concedían 500 takas, en lugar de los mil que pedía. Fue a su choza con Yunus, el cual debía estar fuera, pues según las normas de allí, una mujer no podía estar de frente a un hombre, sino que debía haber en medio de los dos un sari, para que el hombre no viera a la mujer.
Yunus, al ver que Nurjahan no lograba concienciarla, se decidió a entrar. Allí vio que había unas 20 mujeres y todas se dieron la vuelta cuando él entró. Empezó a hablar y siguió así aunque todas se dieron la vuelta. Poco a poco, empezaron a mirarle y a escucharle con atención. En palabras de Nurjahan: “Fue un momento maravilloso para mí. Era la primera vez que veía que era posible llegar a las personas”.
El CV de Yunus (cuyo padre era comerciante de oro), fue siempre impresionante. Recibió becas y ayudas por todos lados. De adolescente era una lumbrera, y cuando fue a la universidad, le concedieron una beca de estudio en Inglaterra, pero él pensó que si iba para allá, se desvincularía mucho de los problemas de su país.
No sabía qué estudiar, pues aunque era muy bueno en ciencias, le gustaba el arte, en cuyos temas estaba siempre metido.
Pensó estudiar derecho como Gandhi y otros grandes líderes, pero al final se decidió por económicas. Cuando acabó la carrera, le concedieron una beca para USA, donde se asombró, pues cada uno podía pensar, decir y hacer lo que quisiera, y no como en su país, donde cada uno debía ocupar el sitio que la sociedad había preparado para él.
Dicho sitio, según veía él, era el de abrir un par de ventanillas en Tangail, como experimento que le permitían hacer los directores de algunos grandes bancos, y quienes les obligaban a contratar a personal de sus sucursales; las sucursales de Yunus, eran un poco el estercolero, donde iban los que no servían para otros sitios. Yunus pidió que le dejaran contratar a personal por él mismo.
Contrató a dos antiguos estudiantes suyos, Dipal y Daiyan. Dipal fue el primer licenciado de su familia; su padre tenía muchas esperanzas puestas en él.
También se llevó a Nurjahan, quien como no tenía permiso, engañó a su madre para que no supiera exactamente dónde iba a ir ni cómo viviría. Al principio no encontró una habitación para alquilar, pues nadie quería alquilarla a una mujer sola; cuando consiguió alquilar una a una mujer perteneciente a una ONG, ésta estaba muy lejos de su trabajo. Al tiempo, encontró otra más cerca de su trabajo, “Pero era cara, y tenía que atar una caña de bambú a la puerta para asegurarla”.
Los jefes de Yunus, le pedían dedicación exclusiva, por lo que tenía que dejar el trabajo de profesor de la universidad. Pidió excedencia por un par de años, que es lo que pensaba que tardaría en poner en marcha su proyecto y que éste caminara por sí solo.
A Yunus le interesaba que el mundo hablara bien de su obra, pues eso era propaganda a su favor, lo cual llevaba a mayores préstamos de otras entidades; de ahí que cuando iba gente de occidente a estudiar sus bancos, había una serie de personas que le organizaban todo.
El periodista autor del libro que aquí resumo (David Bornstein), no fue una excepción, por lo que le adjudicaron una intérprete y enseñanza previa, en una sucursal principal, para que empezara a conocer el banco.
El camino a la sucursal de Dibuapur por David y la intérprete, fue primero en un autobús lleno hasta los topes, incluidas unas 25 personas en el techo del autobús; el cual no salió hasta que estuviera totalmente lleno. Luego cogieron un trasbordador y por último cogieron un rickshaws, hasta la sucursal del G.B., donde iba a empezar su trabajo de campo. El del rickshaws le cobró 12 takas por el trayecto de unos 8 km, lo que corresponde a unos 20 céntimos de dólar o 1 kg y medio de arroz de baja calidad en los mercados de la zona. El conductor pensaba regatear, por lo que se alegró cuando subieron sin rechistar.
Las mujeres de los bancos se sorprendían de que un banco les diera a ellas préstamos con tan solo su palabra y la de las otras mujeres de su grupo. Eso sí, primero debían asistir a unas reuniones formativas, y al cabo de unas semanas, se les concedía el préstamo, pero sin necesidad de avales, ni de hipotecar la tierra ni nada; generalmente se les daba a mujeres sin tierra, y como dije a un único miembro de la familia que viviera junta.
Por ejemplo, una aldeana pidió prestadas 2000 takas, con las que compró una vaca, de la que vendiendo su leche, obtendría 10-20 takas por día; debía entregar al banco cada semana 40 takas, con lo que iba devolviendo el préstamo; también cada cierto tiempo debía pagar intereses, lo mismo que el oficial del gobierno para los bancos.
Al cabo de un año, la vaca era suya, por lo que pidió un préstamo algo mayor y compró otra vaca, con lo que empezó otra vez el ciclo. Las cosas iban bien, y cada año pedía un préstamo mayor.
Ella y su marido pensaron inteligentemente, en diversificar los activos y no basarse en una cosa sola, por lo que compraron una pequeña parcela, semillas para cultivar y también pollos. Al tiempo, ya tenían dinero para poder pagar la dote de la boda de su hija la mayor.
Se ven en esas aldeas, niños por todos lados, pues aunque mueren muchísimos, nacen el doble. Aproximadamente el 45% de la población tiene menos de 15 años.
Cuando el autor del libro iba por cada casa, le ofrecían de todo lo poco que tenían, lo que a él le apabullaba, pues sabía el esfuerzo con que lo hacían.
Durante las primeras entrevistas no les decían cosas negativas del banco, pues ellas sabían que el banco se surtía de dinero de fuera, por lo que creían que él era una de esas personas, que iba a ver en qué se gastaban y cómo gestionaban el dinero. Cuando en sucesivas visitas vieron que no era así, empezaron a hablar más abiertamente, y se quejaban de que el banco nunca perdonaba ninguna deuda, por muy mal que le hubieran ido las cosas; si no pagaban, no les prestaban más.
Tampoco prestaban a los pobres más pobres, pues dudaban que fueran a devolverles el dinero, el cual gastarían en comida y otras necesidades, en lugar de invertirlo para que generara más dinero, que era uno de los requisitos del banco. Destacaban mucho el que fuera para prestatarias mujeres.
Sabina Yasmin, era una del G.B. que había estudiado secundaria y luego se puso a trabajar para el banco. Tras 2 días de formación, le enviaron a una sucursal para que aprendiera a formar grupos, resolver problemas y llevar la contabilidad. Al cabo de un año de prueba, un tercio de sus compañeras de curso, lo habían dejado.
Debía madrugar mucho para preparar el desayuno de sus hijos, y luego caminar kilómetros de una sucursal a otra. Algunas veces hasta tenía que nadar para poder llegar a las sucursales.
Era un trabajo duro, pero le gustaba porque con él, ayudaba a la gente a salir de la miseria. Era optimista en cuanto al futuro. Las prestatarias debían repetir en las reuniones “Las Dieciséis Decisiones” que el banco había impuesto como lema, pues ni eso sabían muchas aldeanas, hasta el punto que se asombraban del bien que hacía el banco, hasta el punto de enseñarles cosas que ni sus padres les habían enseñado. Dichas decisiones son:
1) Seguiremos los cuatro principios del G.B. (disciplina, unidad, valor y trabajo duro) y los haremos avanzar en todos los aspectos de nuestra vida.
2) Llevaremos la prosperidad a nuestra familia.
3) No viviremos en casas ruinosas. Las repararemos y trabajaremos para construir nuevas viviendas tan pronto como sea posible.
4) Cultivaremos verduras todos los meses del año. Las comeremos en abundancia y venderemos el resto.
5) Durante las estaciones de cultivo, plantaremos tantas semillas como podamos.
6) Debemos planificar nuestra familia para que no aumente demasiado. Debemos reducir gastos. Cuidaremos nuestra salud.
7) Educaremos a nuestros hijos y nos aseguraremos de que ganan lo suficiente para pagar su educación.
8) Siempre mantendremos limpios a nuestros hijos y nuestro entorno.
9) Construiremos y utilizaremos letrinas con pozo.
10) Beberemos agua de la fuente. Si no hay disponible, herviremos el agua o utilizaremos alumbre.
11) No aceptaremos dote en las bodas de nuestros hijos; tampoco la daremos en las bodas de nuestras hijas. Mantendremos el centro alejado de la lacra de la dote. Tampoco casaremos a niños menores de edad.
12) No infligiremos ni causaremos ninguna injusticia a los demás, ni tampoco debemos permitir que los demás la causen.
13) Para ganar más dinero, debemos realizar inversiones colectivas más importantes.
14) Siempre debemos estar preparados para ayudarnos mutuamente. Si alguien tiene problemas, debemos ayudarle.
15) Si sabemos que se ha infringido alguna norma en un centro, todas juntas debemos restablecer el orden.
16) Practicaremos ejercicios en todos nuestros centros. Participaremos en todas las actividades sociales del centro.

Cada grupo de prestatarias, consta cada uno de seis mujeres, en que cada uno tiene una representante; se reúne cada grupo una vez en semana, para pagar las partes correspondientes del préstamo y hablar de sus negocios y sus problemas. Existen muchos centros de estos por todo el país. Cada centro tiene unos 6-8 grupos de prestatarias.
Sabina se encarga de ir a varios centros. Cada cierto tiempo existen talleres que dan la oportunidad a las mujeres de viajar y conocer a otras personas.
En los talleres, se imparten distintas disciplinas, como cosas de salud o economía o cómo cultivar, etc.
También a veces el G.B. da a bajo costo sal yodada, semillas para cultivar, tabletas para depurar el agua, etc; no las regalan, pues Yunus no quiere que les tomen como una ONG, lo que hace es darlas a muy bajo precio.
A veces surgen problemas en las reuniones semanales, como que no cuadran las cuentas, con lo que el ambiente se caldea, aunque suelen acabar bien las cosas.
En ellas, algunas mujeres piden un préstamo nuevo, y a otras se les exige que inviertan el préstamo concedido en breve tiempo, si a las 2 ó 3 semanas de recibido no lo han invertido.
Los del banco tienen un saludo especial entre ellos, pues sus costumbres no permiten ciertas cosas, como que un hombre le de la mano a una mujer en público. El saludo era característico, al igual que recitar las normas y decisiones. Con el saludo del G.B., las mujeres deben mirar al que saludan a la cara; lo contrario a lo que se hace normalmente, en que la mujer no puede mirar como un igual a los hombres.
El banco quiere que las mujeres pobres sean respetadas como un igual, y que no se tengan que considerar inferiores a los demás, por el simple hecho de ser pobre y mujer.
Otros bancos creen que a los que les prestan dinero son unos tramposos; lo contrario que opinan los del G.B., que encuentra que sus prestatarios son gente magnífica y honrada. Si en ambos se devuelven el 98% de los préstamos, ocurre que otros bancos se equivocan en un 98% de veces, mientras que el G.B. acierta en un 98% de los casos.
Para ser gerente del banco, se necesitaba un master en cualquier materia, y para trabajar en el campo un mínimo de 12 años de escolarización. Como a Yunus le interesaban mujeres que trabajen en el campo, tuvo que disminuir el tiempo de escolarización a 10 años.
El banco hacía que las familias sufrieran cambios realmente drásticos; así por ejemplo una mujer muy pobre y mayor, gracias a sus vecinas consiguió un crédito de 300 takas, por lo que por ello se echó a llorar. Ahora solía comer tres veces al día con su familia, cuando antes ni una vez, muchas veces, lo podía hacer; incluso se pudo comprar un sari nuevo.
El G.B. seguía creciendo, y sus clientes tenían aproximadamente unos 200 negocios de lo más variado, como comprar y vender hojalata, arreglar radios, fabricar palitos para helados, fabricar escobas, etc, etc. Todos, pequeñas empresas que muchas veces lo hacían en sus mismas casas.
Yunus vio en uno de sus viajes, en un centro en un poblado cómo una mujer le enseñaba unas enaguas, las primeras que se compraba en su vida, una cosa que nunca pensó que podría tener en su vida.
El banco estaba creciendo mucho, y necesitaba cada vez más personal, aunque éste debía trabajar en condiciones muy duras y por poco dinero, lo que hacía que muchos lo rechazaran.
Cuando llegó a los dos años de excedencia, Yunus decidió dejar por completo su reserva como profesor en la universidad y seguir dedicado en exclusiva al banco.
Le preocupaba lo mal que atendían otros bancos comerciales a su personal, cuando iban a hacer los ingresos y a pedir los préstamos. Hacía gestiones para que esto no fuera así, pero habían muchas envidias por cómo iban las cosas al G.B.
Yunus tenía el dilema de si su banco debía ser público o privado, lo que sí quería era independizarse de los otros bancos, pues éstos no hacían más que ponerles trabas. Al final, la dictadura de su país, le obligó a que gran parte del banco fuera estatal, lo que no le hacía mucha gracia a Yunus, quien estaba decidido ya a que su banco perteneciera mayoritariamente a sus propios clientes, de tal forma, que a cada nueva prestataria, se le obligaba a comprar una acción de 100 takas del banco.
El G.B. es distinto de otros bancos, aquí se premian las buenas ideas, las cuales hacían llegar directamente a Yunus, o si les daba vergüenza dirigirse directamente a él, lo hacían a sus empleados de confianza. A Yunus no le importaba cambiar algo si veía que la idea aportada era buena; en este sentido, no era nada orgulloso, todo lo contrario.
Yunus se casó por segunda vez, ahora con una profesora de universidad que daba clases de Física, pues su primera mujer se fue a vivir a USA.
Para entrar a trabajar en el banco, no se escogían a los que mejor CV tuvieran, ni a especialistas en economía y contabilidad, ni que tuvieran experiencia en otros bancos… se escogían a aquellos que quisieran trabajar en malas condiciones y desplazarse por todas las aldeas y en duras condiciones.
Se les preguntaba si sabían nadar, montar en bici o cocinar, y si era mujer, si su familia le permitía trabajar lejos de sus casas, etc. O sea, no eran las preguntas típicas de un banco, sino para trabajar sobre el terreno.
Una hija mujer es lo menos importante para los bangladesíes; solo quieren una, cuando ya tienen varios hijos varones; a ellos se les manda a las escuelas, comen primero y mejor que las hembras…; si se deben mandar al médico se mandan antes a los varones que a las hembras.
Tener una hija es una desgracia, sobre todo por la dote; de los pocos que se lo pueden permitir, son los terratenientes, que darán al marido de dote un televisor, por ejemplo.
El G.B., fue uno de los primeros bancos en tener casi el 94% de prestatarias del sexo femenino; en realidad las mujeres invierten más en educación, vivienda y sanidad en general que los hombres. En las aldeas en que actúa el G.B., se observan cómo los niños están mejor alimentados, aunque aún así todavía están por debajo de los estándares recomendables. En cambio, los hombres, cuando consiguen dinero, éste se lo gastan en comprarse una camisa, un reloj, o cualquier bobería…
Para los de las grandes finanzas, los aldeanos sin tierra, son pobres, y son los más pobres de su país, y para ellos no hay diferencia entre ellos, pero en realidad, sí las hay, pues algunos comen tres veces al día y tienen ciertos lujos, mientras que otros, en cambio, les cuesta muchas veces hasta comer una vez al día, lo que se refleja en todo.
El banco empezó a subvencionar la construcción de casas diseñadas expresamente para el banco, resistentes y económicas; con ellas hasta la salud de la familia mejoraba, pues eran más secas y seguras, los niños tenían dónde estudiar dentro; servían de almacén, por lo que compraban en la cosecha y vendían en la escacés.
Las casas más resistentes eran las escuelas, las de hormigón de los terratenientes, y luego las que fabricaban el G.B, a las que se les exigían, entre otras cosas, que tuvieran cuatro pilares y una letrina de cemento al lado, cosa que no tenía casi ninguna casa.
Comprar una de estas casas, supone para las mujeres endeudarse durante varios años para pagar la hipoteca; estos préstamos suelen ser de unas 10.000 y 12.000 takas, o sea, unos 250 a 300 dólares. Con la hipoteca, también se compraban un pequeño terreno anexo, que usaban para cultivar y criar aves de corral, las cuales les servían para alimentarse mejor y para vender, para obtener también dinero para ayudar a pagar los créditos.
Una Coca Cola o 7Up, cuestan alrededor de 7 takas la botella, o sea, una décima parte del sueldo de un directivo del banco G.B.
En Bangladesh hay corrupción por todos lados, pero no en el G.B., pues el que lo haga, es despedido. Por ejemplo, no querían poner el teléfono a Yunus porque no pagaba el soborno para ello. Tenía 400.000 clientes y un solo teléfono. Yunus siempre decía en sus charlas, que no tenía más teléfonos porque no pagaba el soborno…; en una de sus charlas había un encargado de ello, que cuando lo oyó, sintió tanta vergüenza, que enseguida le pusieron los teléfonos requeridos.
Tampoco se querían las influencias, así que si un pez gordo llamaba para que controlaran a alguien en concreto, a ese no le contrataban, alegando que no era digno de trabajar para ese banco.
Aquí, los trabajadores no son unos chupatintas y debían servir el té a sus superiores, sino que cada uno debía hacer su trabajo lo más eficazmente posible. Si eres eficaz, conservas tu trabajo, no por hacer la pelota a tu jefe.
Según un trabajador del banco: “Además, en el G.B. hay pocas posibilidades de corrupción. Miran demasiados ojos”, y tanto, pues son miles de clientes, como dije, los de este banco. A los causantes de corrupción, se les despedía o degradaba.
Alguna sucursal estuvo al borde de la quiebra, debido a la corrupción de sus trabajadores, al pensar lo que decían algunos expertos, de que el G.B. acabaría explotando, por lo que robaban el dinero algunas prestatarias, llevándose todo el dinero. Cuando se pudo ver a qué se debía la quiebra, se intentó reorganizar la sucursal, dando más créditos a las prestatarias a largo plazo, de forma que pudieran pagar las actuales más los antiguos créditos.
Como mencioné, en las reuniones de las sucursales, no sólo se hablaban de problemas económicos, sino también de todo tipo de nociones básicas, como su salud y la del resto de la familia, como que si se limpiaban los dientes tras las comidas, cuántas veces comían al día y qué, etc.
Todas las sucursales son parecidas, y los horarios de los trabajadores son todos similares: descansan los viernes y no el fin de semana, pues es el día de descanso de los musulmanes, religión mayoritaria en Bangladesh; el G.B. ha construido miles de sucursales, pero ninguna cerca de una mezquita.
Este banco da créditos a aquellas personas que tengan menos de un acre de tierra, o que su familia tenga el valor de más de un acre de tierra, para no dejarse influenciar por las elites locales.
El G.B. no gusta a los ricos, pues hace a los pobres más independientes, por lo que no dependen tanto de los ricos, los que no les pagan lo que debieran; no les importa dar limosna a las mujeres, pues esto es uno de los 5 pilares del Islam, sin embargo, cuando les van a sus casas a vender las mercancías, las llaman “desvergonzadas”.
Muchos echaban en cara a Yunus que en el banco no trabajaran casi mujeres, pero era porque a éstas sus maridos no les dejaban ausentarse durante temporadas, ni que dejaran a sus familias solas. Los trabajadores del banco van rotando por distintas sucursales por distintos sitios, lo cual es una de las causas, por la que muchos de sus trabajadores dejan su trabajo y por lo que las mujeres pasan de ocupar puestos en ellos, y por tanto no ocupan cargos de directivos o cargos de responsabilidad. Sin embargo, como clientes, poco a poco van superando las mujeres a los hombres, hasta alcanzar los niveles citados.
El banco no tenía clientes ricos, aunque muchos trabajadores tienden a prestar dinero a éstos, pues son más fáciles de tratar que los pobres. Pero los pobres más pobres, se dice que se “comerán” el préstamo y que no podrán devolverlos (como dije), por lo que tampoco se les daba préstamos, aunque se intentaba poco a poco, llegar también a ese segmento de la población, pues el interés del banco, era que los pobres pudieran mejorar sus condiciones; aunque claro hay “pobres inviables”.
Eran pocos los directores de sucursales que se atrevían a ayudar a los más pobres, porque las reglas del G.B. no lo permitían y porque no devolverían los créditos a pesar de que el banco estudiaba qué hacer con estos pobres más pobres.
Allí las mujeres jóvenes son más fáciles de casar, por lo que abandonan pronto sus estudios, caso de que sus padres se los hubieran podido pagar, para casarse sobre los 12 años. Si les dan estudios universitarios, les será más difícil casarlas, pues los hombres sin estudios no quieren universitarias, por lo que puede ser que no se casen.
Si las casan jóvenes, no hay posibilidades de que esas niñas se hagan mayores y puedan ser que traigan la “vergüenza” al hogar, con lo que serán muy difíciles de casar. Cuanto mayor sea la niña, más grande debe ser la dote para que el marido la acepte.
Algunos alegan que se les debe dar dinero a los más pobres, pues éstos están acostumbrados al trabajo duro y son leales y fieles a los que les ayudan; piensan que se les debe dar una oportunidad. Muchas de las mujeres a que dudan si ayudar, su familia solo come dos veces al día y a veces incluso una sola vez al día.
Bangladesh, a pesar de ser geográficamente pequeña, cada pueblo tiene una serie de características distintas; no solo en la personalidad de sus habitantes, sino en su vida, así unos son pescadores, otros agricultores, unas tierras son más salubres que otras, en un pueblo llueve en unas épocas, en otro en otras, y así sucesivas diferencias, con lo que el G.B., a pesar de ser un gran conglomerado uniforme, está formando distintas formas de vivir y pensar. Por ello hay que experimentar en varias zonas para ver si una forma de actuar se puede generalizar a todo el país o incluso a otras partes del mundo.
Claro que tanto volumen de sucursales y clientes debía estar más controlado, por lo que ciertos centros se informatizaron (no los de las aldeas, donde la electricidad es tan deficiente) para organizarse mejor.
Yunus no quería que recayera sobre una persona excesivo poder y control, así que sus subalternos intentaban delegar en los demás las responsabilidades.
La información para informatizarla, empezaba enviándola de los pueblos a las ciudades la persona iba en bici o en autobús regular; de las zonas importantes a la central iban en coche o en los llamados “taxis bebe”, que eran unos vehículos de tres ruedas. Cada sucursal llevaba la información en disquetes de 3,5 pulgadas.
Para la mayor parte de los economistas, los aldeanos pobres no cuentan para nada, y menos si son mujeres, de tal forma que no se tiene en cuenta su trabajo, y menos si son amas de casa, para el cómputo global de las grandes economías.
Yunus piensa que pequeños créditos a miles de mujeres, al final hacen una gran masa a tener muy en cuenta. Él piensa que el derecho a un crédito, aunque muy pequeño, es un derecho que deberían tener e incluso recogerse en la Declaración de Derechos Humanos.
Según se lee en el libro, muchos cooperantes que van a ese país, viven en pisos de lujo, con aire acondicionado, igual que en sus oficinas; de vez en cuando, van a los pueblos en todoterrenos lustrosos y climatizados. Algunos incluso están en el pueblo sólo un par de horas, y se supone que el gobierno les paga para que ayuden a Bangladesh.
Tienen parabólicas en sus casas, por lo que pueden ver a los Simpson; en la tienda de ultramarinos pueden encontrar de todo, como copos de avena azucarados para el desayuno.
No se mezclan con la población autóctona y van a los clubes privados para ellos, donde no van bangladesíes. No hacen casi trabajo de campo, sino todo lo hacen en su oficina. Los videoclubes ofrecen gran cantidad de películas norteamericanas. La vida allí es tan barata, que en un par de años el matrimonio ahorra suficiente dinero para comprar una casa en un barrio residencial de su ciudad.
Un trabajador norteamericano, puede ganar en Bangladesh, unos 500 dólares al día, mientras que una líder del G.B. es posible que gane unos 2-3 dólares al día, y eso dedicándole muchas horas al día, yendo de un sitio para otro, organizando todo; y no como un norteamericano, en una oficina climatizada con su PC y un fax, cosas con las que poco se puede hacer en Bangladesh, donde muchos, como he dicho, no tienen ni electricidad.
Algunos expertos dicen que existen cuatro tipos de cooperantes, la típica pareja joven que se va allí para ahorrar; el matrimonio consolidado con un hijo menor de ocho años, que decide ir allí y tomarse un par de años y ver mundo fuera de lo normal con su familia; el que se cree un enviado de Dios; y el que realmente siente y vive la cooperación, aunque éstos son los que menos existen.
Cuando uno construye una escuela, no debe luego sólo haber profesores, sino también debe haber comida para los niños, pues éstos se quedan dormidos en clase debido a la desnutrición; también se necesitan carreteras para los servicios que surten a la escuela, etc. Para todo esto se necesita dinero y mucha organización.
Para hacer este conjunto de cosas, mandan a un grupo de trabajadores cualificados; por ejemplo, uno es un burócrata especializados en temas agrícolas, que piensa que él vive en el mundo, y ya está; también va un joven de unos 25-30 años que piensa que puede cambiar el mundo; ninguno de ellos se conocen, ni han trabajado nunca en el extranjero. Están ahí dos años y luego se marchan y no vuelven más, pues no les gusta vivir con cucarachas y en un lugar donde todo es distinto. En sus países de origen, no se preocupan de formar al personal y que estos trabajen durante varios años y se especialicen en eso; cuando están en el país, ven que los que realizan el proyecto que van a aplicar, no tiene que ver nada con la realidad, ni ellos quieren cambiarlo, pues piensan que se van en breve; también se quejan porque otro cooperante tiene una nevera nueva en su casa mejor que la suya vieja.
Ven que después del largo periodo de adaptación, están a muy bajo rendimiento… por éstas, y otras muchas más cosas, es por lo que es preferible contratar al personal especialista de la zona, aunque esto suponga dar menos trabajo a los trabajadores de los países donantes.
Muchas veces, los países donantes, lo que mandan son los excedentes de ellos, así por ejemplo algunos mandan alimentos, porque les salen más baratos enviarlos que almacenarlos, aunque con ello hundan al pequeño agricultor que no puede competir en precios con esos productos.
Cuando quieren hacer un trabajo cualificado, se asesoran con los asesores de los países donantes y no con los de los receptores, con lo que el dinero se queda en casa. Cuando se asesoran con los países receptores, lo hacen con los grandes empresarios o políticos o grandes funcionarios, con lo que vuelven al rico más rico, de tal forma que muchas veces se dice que el dinero va del pobre de los países ricos, al rico de los países pobres; los ricos en los países pobres, viven mejor que el ciudadano medio occidental.
Así por ejemplo, en la ayuda, hay que decir que la ayuda no es para Bangladesh, pues iría a los ricos de allí, sino para el 50% más pobre de Bangladesh.
Lo mejor es potenciar las ONGs autóctonas de Bangladesh, y mejor a aquellas que tienen cierta práctica, pues son las que mejor saben hacer las cosas.
Los del G.B. no querían que sus socios donantes controlaran el banco, ni que supervisaran cada cierto tiempo lo que los donantes quisieran, simplemente los del G.B. querían hacer negocios con sus donantes y que no se mezclaran en sus asuntos, puesto que ninguno era especialista en ayudas a los pobres de zonas rurales pobres. A lo sumo, tendría que haber un consorcio de todos los donantes, que nombraran a una persona, que sería la única que estaría en contacto con el G.B.
Yunus ponía muchas cortapisas, como que las reuniones se hicieran en Bangladesh y no en los países donantes, como siempre se hacía y donde encima muchas veces no acudían a dichas citas los de los de los bancos donantes.
A Yunus, el gobierno de su país, le ofreció a bajo precio, unos pozos para el agua para grandes cantidades de agricultores. Yunus, en 1.991, consiguió los préstamos para comprar dichos pozos al gobierno, pero en 1.995, dichos pozos estaban dando muchas pérdidas, entre otras cosas, por malas jugadas hacia el G.B. cuando el gobierno cambió de bando.
El banco estaba en peligro y los aldeanos estaban enfadados porque el agua del G.B., les salía más cara que las que ofrecían en ese momento el nuevo gobierno. Yunus tenía graves problemas.
El liderazgo de Yunus era tan grande, que muchos se planteaban si uno vez muerto él, su gran proyecto seguiría adelante. La cosa es que con el tiempo, el banco se ha rodeado de grandes profesionales, y aunque falte el líder, no se irá al traste todo el sistema.
Muchos de sus empleados tienen muchas ideas, pero no se arriesgan a ponerlas en marcha, por si a él no le gustan, y eso que él está abierto a las sugerencias; otras veces no las ponen en marcha hasta que él no dé su aprobación.
Algunos altos directivos han dicho, que al principio, es posible que la idea no llegara a buen puerto si él no estaba a la cabeza, pero hizo el símil siguiente: Colón descubrió América, pero una vez trazado el rumbo, otros barcos van a América.
En una zona de Bangladesh, Rangpur, hubo en 3 años, 3 catástrofes climatológicas, durantes las que muchos perdieron sus casas, e incluso de entre los miembros del banco o sus hijos, hubo 170 muertos. La sucursal se hundió, pues las mujeres no tenían casi ni para comer, y los líderes del banco del lugar, no sabían cómo solucionar el problema, creando más dificultades a las prestatarias que resolviendo sus problemas.
Se enviaron a personas más competentes que estuvieron organizando reuniones continuas con todos los del banco. Al final, concedían unos créditos para alimentos, y otras veces se les daba una cabra, con la cosa de que devolvieran 2 cabritos; las cabras se dan muy bien en la zona y se reproducen rápidamente. También les vendían bombas manuales para extraer agua, para que pudieran regar sus tierras.
La recuperación total, se sabía que iba a durar años, pero al menos, las primeras necesidades gracias al nuevo equipo, se solucionaron, o sea, comían a diario.
En 1.991, ocurrió otro desastre, la creación de un sindicato, lo que cogió de improviso a Yunus, y que le hundió; en su casa, todas las noches, se encontraba abatido, aunque cuando llegaba por la mañana al trabajo, siempre estaba enérgico.
Después del ciclón natural, mandó que comprobaran si todos los empleados que decían pertenecer al sindicato, lo eran, pues le parecía rarísimo, que nadie le dijera, ni advirtiera que un sindicato estaba metiéndose en el banco.
Al final, resulta que muchas de las firmas de los empleados, eran falsas, o bien, no sabían qué firmaban, por lo que el banco se libró del sindicato, el cual fue disuelto por los tribunales. Enseguida, Yunus y sus dirigentes crearon una “asociación de personal”, la cual funcionaba a modo de sindicato interno, pues según alguno dijo, un ciclón no destruye al G.B., para ello bastaría “una sola huelga”.
Por ejemplo, un trabajo que más o menos da algo de dinero, es vender bisutería de pueblo en pueblo; cuenta el libro el caso de una mujer que con eso, pagó el crédito por la última casa construida tras el ciclón (sin ventanas, para ahorrar), pagar a unos usureros a los que habían pedido un préstamo para la dote de sus dos hijas, la comida diaria y para pagar los atrasos de otros créditos antes del ciclón. Casi siempre vende a crédito, por lo que muchas veces debe recordar a sus clientes que les deben dinero. También está ahorrando para construir una casa mayor, donde pueda vivir con sus hijas y sus maridos respectivos. Tiene miedo de envejecer, pues su marido murió hacía tiempo, por lo que ella se había tenido que hacer cargo de la casa, con sus dos hijas solteras.
Una de ellas tenía ya 25 años, por lo que estaba desesperada buscándole un marido. Ya he comentado que de mayor son más difíciles de casar. Las hijas en este caso, no tenían inconveniente en que su madre les buscara un marido con quien casarse; por supuesto que no todas las mujeres piensan igual, unas se quieren casar por amor.
El banco, hasta el momento, había crecido en horizontal, pero no en vertical, o sea, pequeños préstamos, generalmente a mujeres pobres; se había conseguido un buen número de prestatarias, y se pensó en no crear más números de sucursales, sino crecer en vertical, o sea, créditos mayores para distintas cosas, para las mismas prestatarias que ya tenía el banco, aunque no llegaran a más personas. Incluso se creó el “préstamo familiar”, de los cuales se beneficiaban las familias de las antiguas prestatarias.
Dicho “préstamo familiar”, era de un monto máximo de unos 25.000 takas (unos 625$), más del triple de la renta anual per cápita de Bangladesh; a devolver en 10 años.
Sumando los distintos tipos de préstamos, algunos podían pedir incluso hasta cuarenta mil o cincuenta mil takas, para comprar casas, tierras, bombas para el agua, maquinaria para la tierra, etc; algo que muchas mujeres, no se habían ni imaginado nunca.
La cosa fue, que muchas personas aumentaron sus endeudamientos en grandes cantidades, con lo que los directivos se preguntaban si serían capaces de administrar el dinero a lo largo de los años y devolverlo puntualmente.
En cuanto a que había muchas personas pobres que todavía no estaban con créditos del banco, Yunus decía que entonces habría que crear otro barco que llevara a los otros pobres también a buen puerto, pero que el barco actual, estaba lleno.
Al principio, no se querían dar préstamos para comprar tierras, pues temían que las compraran a los aldeanos más pobres y por tanto más necesitados de dinero, por lo que venderían sus tierras más baratas; pero hubo mujeres que decían que pedían el crédito para una cosa, pero luego alquilaban o compraban tierras, pero no a los más pobres, sino a los ricos, que muchas veces tenían abandonadas esas tierras.
Se vio que los hijos de las prestatarias eran más altos, robustos e inteligentes que las de los pobres, y se vio que era por una mejor alimentación. Así y todo, según la OMS, tenían desnutrición “de primer grado”, pero los otros eran “de segundo grado”.
También se vio que padecían muchas enfermedades y que gastaban mucho en servicios sanitarios y medicinas, comiéndose muchas veces gran parte del crédito. Cuando se dieron cuenta de esto, crearon una especie de seguro privado, por el que por pequeñas cantidades simbólicas, tenían acceso a servicios médicos y medicinas del G.B.
El banco, a estas alturas, ya estaba dividido en varias secciones y fundaciones dedicadas a distintas actividades, con la cosa de no tener todo tan controlado.
Yunus quería que gran parte del banco, el 90%, perteneciera a las aldeanas pobres; este fue siempre uno des sus objetivos, como he comentado; algunos lo tomaban como utópico y un disparate.
En 1.993, el G.B. recibió el premio “Internacional Rey Balduino para el Desarrollo”, en Bélgica. A recoger el premio, fue Yunus, un director de sucursal y una aldeana: Manjira Khatun, quien fue el centro de atención durante el tiempo que estuvo con el rey; y cuando llegó a su tierra de nuevo, siguió siendo el centro de atención al relatar, tanto a las otras aldeanas como a la elite, su experiencia en Bélgica y con los reyes. El director se llamaba Nurjahan.
El autor del libro, volvió después de que el banco empezara a crecer en vertical, y pudo ver cómo dos aldeanas llamadas iguales (Aleya, una pobre y otra más rica), habían mejorado sensiblemente, aunque la pobre se quejaba de sus desgracias y de que a pesar de estar con el banco 4 años, muchas veces sólo podían comer dos veces al día su familia; claro que antes, con suerte, comían una vez al día; la otra Aleya, que llevaba 8 años en el banco, le iba sumamente bien, podían hasta comprar regalos a sus hijos cuando el padre salía fuera por trabajo y de vuelta, traía cosas como silbatos y bisutería para sus hijas; algo que la Aleya pobre, ni se plantearía.
Claro, que muchas veces, una persona sola o con ayuda precaria de sus familiares, deben alimentar 10 bocas al día.
Incluso también alguna había muerto, como Rokeya, la cual era una líder a la que muchas admiraban. Cuando murió, mucha gente aconsejó a su marido que se casase, para la nueva poder llevar la casa, mientras él estaba en su negocio de té, pues debían alimentar a sus 3 hijos, enviarlos al colegio a los dos mayores; criar a la más pequeña y hacerse cargo de la casa, del ganado y de la tierra de la difunta…
Al poco, ya el marido estaba algo mejor, y encontró acertado haberse casado con esa otra mujer, repudiada por su anterior marido, por no darle sino hijas en el matrimonio y ningún hijo.
También el libro cuenta un caso en que una hija de una mujer trabaja en el hospital, que había prosperado mucho gracias al banco vendiendo también bisutería, pero que por un motivo de rencillas entre clanes, fue humillada delante de otras prestatarias del G.B., diciéndole que había derrochado dinero del banco, cuando le había prestado el banco, cuando fue a buscar a una morosa que tras pedir 10.000 takas, al par de días huyó con el dinero.
La encontró a base de sobornar a la gente, pero los grandes gastos que tuvo, no gustaron nada al bando contrario del banco, por lo que hubo una trifulca. Ella, por la humillación y aunque le hacían mucha falta los préstamos del banco, no volvió más por el mismo; no sabía cómo afrontar el futuro sin el G.B., pero estaba decidida a no ir por dicho centro; dijo, cuando un tigre no encuentra carne para comer, no come hierbas.
El ejemplo de Yunus se ha intentado copiar o aconsejar en USA, pero no siempre ha dado buenos resultados, entre otras cosas, porque no es lo mismo la carencia de todo en donde actúa el G.B. y en USA; en este último hay que dar mucha formación y el gobierno exige mucho papeleo para la creación de pequeños propietarios autónomos.
Aún así, varias instituciones, están copiando o tomando la idea como referente, y la verdad que aunque ninguno ha generado grandes ganancias por parte de la entidad que concede los créditos, algunos obtienen hasta devoluciones de éstos, por encima del 90%, y están ayudando a salir adelante a varios americanos con muy pocos recursos.
Algunos dan créditos, por ejemplo, a la gente que ya tiene un pequeño negocio y que solicitan créditos de 500 a 5.000 dólares para mejoras en sus pequeños negocios; y la verdad es que varios de estos entes, aunque muchos no trabajan con los pobres más pobres, están sacando buenos proyectos adelante.
Yunus siempre decía, que él hablaba siempre de los mismos 5 temas:
1) El crédito debería ser un derecho fundamental
2) Debe preferirse el empleo autónomo al empleo a sueldo, como la forma más rápida y humana de combatir la pobreza.
3) Las mujeres deben recibir la máxima prioridad en las iniciativas de desarrollo porque son las más afectadas por la pobreza y son las que cuidan de los hijos.
4) El concepto de “desarrollo” debería redefinirse como una acción que provoca un cambio identificable y positivo en la vida del 50% más pobre de la población.
5) La “ambigüedad conceptual” de los teóricos del desarrollo debería sustituirse por los ataques profundos e inmediatos contra la pobreza.

Yunus predica un “capitalismo con conciencia social”, o sea, él aunque muchas veces el banco no generaba ganancias, no renunciaba a que éstas aparecieran y que fueran en gran parte repartidas entre las prestatarias, o sea, a las mujeres pobres y sin tierras.
Hay otras empresas capitalistas, cuyo único fin es conseguir dinero, como una empresa que se dedique a distribuir películas pornográficas, o la industria de la cosmética o helados, por mucho que sus ganancias, dediquen algo a obras sociales, como pagar teatros o cosas por el estilo.
Yunus confiaba en que el banco llegaría un día en que daría pingues beneficios, y la vez era un referente para muchos, por su enorme labor en pro del desarrollo y de su país.
Yunus ganaba unas 10.000 takas al mes (unos 250$), más un complemento para vivienda.
El costo de ofrecer empleos a 2 millones de familias, es menor que el precio de 2 aviones de combate F-16.
Hay pobres en todo el mundo y en todo el mundo hay zonas en las que se puede cultivar. La cosa es ver donde los demás no ven.
Yunus, antes de empezar a concebir la idea del crédito, tras acabar sus estudios, se pasó 4 años preguntando a los aldeanos, cuáles eran sus necesidades y qué creían que podían hacer para salir de la pobreza. De esos arduos trabajos al principio, creó el crédito, de ahí que piense que el ejemplo de USA y otros sitios, a lo mejor no se puede calcar exactamente la idea del banco, pues los promotores deberían ver qué carencias tienen los pobres de sus países, y a partir de ahí ver qué es lo más adecuado para ellos.
Existen mil millones de hambrientos en el mundo. Gente como Yunus que creen que es posible, que en un futuro no muy lejano, la cosa del hambre sea algo que para saber qué era, habrá que ir a los museos.
El banco estaba intentando ver cómo erradicar el hambre en ciertas zonas, a base de ofrecer cereales a muy bajo precio, producido por las mismas prestatarias del G.B.
La fuerza de este banco se está extendiendo por todo el mundo, así en 1997 en una conferencia mundial del microcrédito, cuyo padre fue Yunus, se dijo que su meta era alcanzar un movimiento global para llegar en el 2.005, a cien millones de las familias más pobres del mundo, en especial las mujeres de esas familias, con créditos para trabajar por su cuenta, y otros servicios financieros y económicos. El costo destinado a alcanzar esta meta es de 21.600 millones de dólares.
Yunus está demostrando que con poco dinero, y trabajo duro y sin prisas, pero sin pausa, la erradicación de la pobreza es posible.
Recordar que en la década de 1.980, los banqueros habían asegurado que el G.B., “estallaría como una burbuja”; ahora se está viendo que el sueño de Yunus de erradicar la pobreza en el mundo, se está convirtiendo en una posibilidad bastante real, al ver la expansión que está teniendo el microcrédito en todo el mundo.
A marzo de 2.006, el banco contaba con 5 millones novecientas mil prestatarias, el 96% de ellas mujeres.
Espero que les haya gustado este resumen, y digo lo mismo que al principio, si le gusta la cooperación, no dude en leer íntegro el libro del que aquí hago el resumen: “EL PRECIO DE UN SUEÑO”, de David Bornstein.
Saludos cordiales,
Servando Blanco.